El verano de 2026 ya está marcado por las sucesivas olas de calor que se han ido registrando en todo julio. De hecho, durante el final de este mes se producirá la cuarta ola, lo que hará que agosto se inicie con la resaca de un tiempo muy cálido y sofocante, que ha coincidido además con los trágicos incendios forestales de Guadalajara, Ávila, Madrid y Castellón, entre otros focos. Además, esta acumulación continua de calor también ha hecho destacables varios episodios de tormentas eléctricas, bien secas o bien acompañadas de precipitaciones e incluso granizadas.Este ha sido hasta ahora el panorama general de un clima que cada año va a más, que ha llevado a recordar a varios expertos que Europa sigue siendo un continente que se calienta el doble que otros. Y a unos días de entrar en el mes de agosto, el que se considera como el segundo mes más cálido del año, el calor extremo seguirá siendo protagonista, aunque según un avance del modelo europeo consultado por los expertos de Meteored, la inestabilidad tormentosa podría acaparar más relevancia.Calor extremo en la primera quincena de agostoLos últimos coletazos de julio servirán para que España entre en el mes de agosto todavía con un clima muy cálido. Según los datos analizados por Samuel Biener, meteorólogo de Meteored, el modelo europeo marca un inicio del mes con temperaturas muy altas, con todavía, algunas noches tropicales. Sobre todo, se destacan puntos del Mediterráneo y el Pirineo, que registrarán entre 3 y 6ºC más de lo normal en la época. Mientras tanto, el resto de España se situaría entre 1 y 3ºC por encima, según el climatólogo. El oeste peninsular, por su parte, parece no registrar anomalías, por lo que registraría valores dentro de la normalidad para la época.Una segunda quincena marcada por un nido de tormentasSin embargo, el tiempo podría estabilizarse y entrar en valores de normalidad de cara a la segunda quincena. Aunque, según lo que indica el modelo europeo podría haber un cambio en la tendencia. "Analizar las precipitaciones a largo plazo es muy complicado en estas fechas, cuando predominan las de carácter convectivo (tormentas), muy locales y extremadamente irregulares", asegura el climatólogo.Sin embargo, el experto marca el inicio de esta inestabilidad en la semana del 10 al 17 de agosto, una semana en la que los españoles mirarán al cielo, ya que se producirá el esperado eclipse solar total. Tener un horizonte despejado será clave para disfrutar de esta experiencia que se podría arruinar por la formación de tormentas convectivas y presencia de nubosidad, como también estropearía la observación de las perseidas.El punto más crítico sería la vertiente mediterránea, donde se produciría a finales de agosto lo que el experto denomina nido de tormentas. "Los mapas muestran anomalías positivas de lluvia en amplias zonas del este, Baleares, áreas montañosas del interior y puntos del Cantábrico. Puede predominar un patrón de bloqueo o cresta atlántica, con dorsales no tan robustas y más móviles asociadas a un chorro polar más ondulado, lo que nos traería descuelgues de aire frío a nuestra geografía", concluye.