En el extremo suroriental de la Península, dentro de la provincia de Almería, el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar reúne un territorio donde conviven el mar, las áreas semiáridas y un relieve marcado por antiguos procesos volcánicos. Ramblas, acantilados, domos, arrecifes y cerros se suceden junto a una franja marina protegida, mientras el paisaje pasa en pocos kilómetros de un interior condicionado por la escasez de agua a calas, humedales y antiguos núcleos pesqueros.
Esta variedad de ambientes favorece la presencia de especies adaptadas a condiciones muy diferentes y permite conocer tanto el patrimonio natural como las actividades desarrolladas históricamente en la zona.
El parque cuenta además con varias figuras de reconocimiento y protección. Fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1997, recibió en 2003 la consideración de Zona de Especial Protección para las Aves y desde 2015 forma parte de la red de Geoparques Mundiales de la UNESCO. Estas designaciones reflejan la relevancia ambiental y geológica de un espacio marítimo-terrestre que puede recorrerse a través de playas, miradores, salinas y pequeñas localidades.
Mónsul, la huella volcánica junto a San José
La playa de Mónsul se encuentra en el municipio de Níjar, a poco más de cuatro kilómetros de San José. Su emplazamiento, apartado de construcciones y núcleos urbanizados, permite observar uno de los tramos costeros donde resulta más evidente el origen volcánico de Cabo de Gata. El arenal mide aproximadamente 300 metros de longitud y cerca de 50 de anchura.







