Fuertes vendavales de más de 100 kilómetros por hora en el sur y el sureste de Brasil dejaron este miércoles al menos cinco muertos, además de provocar derrumbes, caídas de árboles e interrupciones en el transporte público, marítimo y aéreo en São Paulo y Río de Janeiro, informaron fuentes oficiales.
Los fuertes vientos, asociados al avance de un frente frío, comenzaron a causar estragos la noche del martes en el estado de Rio Grande do Sul y este miércoles alcanzaron los estados de São Paulo y Río de Janeiro, donde hubo daños en infraestructuras y cortes de energía.
En São Paulo, la región más industrializada y poblada del país, un hombre murió en la ciudad portuaria de Santos tras la caída de un árbol, motivo por el cual otro falleció en el municipio de Sorocaba mientras conducía.
En la turística São Sebastião, en el litoral norte paulista, un pescador perdió la vida al naufragar durante el temporal, según medios locales.
Las ráfagas, que en ocasiones llegaron a superar los 120 kilómetros por hora, obligaron además a suspender temporalmente las operaciones en el puerto de Santos, el mayor de América Latina, así como el transporte marítimo de pasajeros.











