Rescatistas en medio de la destrucción tras los sismos en La Guaira, Venezuela, el 6 de julio del 2026

(AP foto/Ariana Cubillos)Ha pasado más de un mes desde los devastadores terremotos de Venezuela, y el sonido constante de la maquinaria pesada todavía resuena en los vecindarios más golpeados de La Guaira, en la costa norte.El polvo de los edificios derrumbados queda suspendido en el aire húmedo. La basura se ha acumulado. Familias acampan fuera de viviendas consideradas demasiado peligrosas para entrar. Camiones cisterna se abren paso por calles dañadas.“Hay algunas áreas en las que el olor a cadáver es muy fuerte”, declaró Carolina de Jesús, directora del proyecto en Venezuela de la organización humanitaria Project HOPE, quien ha pasado casi todos los días en la región desde los sismos.PUBLICIDADExpertos en salud pública y medio ambiente dijeron a The Associated Press que las próximas semanas son cruciales para prevenir crisis secundarias causadas por contaminantes de los escombros y por la reconstrucción.Rescatistas recuperan el cuerpo de una víctima de entre los escombros de un edificio derrumbado, tras los terremotos del 24 de junio en Caraballeda, La Guaira, Venezuela, 20 de julio de 2026