La guerra entre Estados Unidos e Irán se extiende más en Medio Oriente. Aviones de combate estadounidenses y sauditas atacaron el miércoles a milicias vinculadas a Irán en Irak, e Irán disparó misiles contra bases militares en Jordania y petroleros, poniendo fin a una pausa de varios días en los combates directos entre Washington y Teherán.Fox News citó al presidente Donald Trump diciendo que Estados Unidos atacaría duramente a Irán en respuesta al ataque. “Van a recibir una paliza”, citó el corresponsal jefe de asuntos exteriores, Trey Yingst, a primera hora del miércoles, refiriéndose a las palabras de Trump. Los últimos ataques involucraron a grupos aliados de Irán en Irak y Yemen, y potencialmente en Líbano. Su participación planteó la problemática de si Irán podría estar alentando a sus aliados a abrir nuevos frentes en una guerra que amenaza con involucrar a más países de la región.El Ejército estadounidense afirmó que los ataques en Irak fueron en represalia por más de 30 operaciones con drones perpetrados por grupos afines a Irán en las últimas 72 horas. Ningún grupo miliciano iraquí se ha atribuido la responsabilidad de los ataques.Base militar de Jordania. El Ministerio de Asuntos Exteriores saudita declaró en un comunicado que el país no busca una escalada, pero que responderá a cualquier agresión.Mientras que el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, calificó los ataques estadounidenses y sauditas de “agresión inaceptable”. Las Fuerzas de Movilización Popular, una agrupación de milicias iraquíes, muchas de las cuales tienen estrechos vínculos con Irán, afirmaron en un comunicado que al menos 20 combatientes murieron en los ataques.Por otra parte, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que sus fuerzas habían atacado tres buques cisterna, pero no especificó la ubicación de los barcos.Un alto funcionario del gobierno jordano declaró a The Wall Street Journal que cinco misiles fueron interceptados en el desierto oriental de Jordania sin causar heridos ni daños materiales. El funcionario declinó comentar sobre los objetivos específicos de los misiles. Tropas estadounidenses están desplegadas en una base jordana cerca de la frontera con Siria y en otra base aérea en el desierto, donde un ataque con misiles iraníes causó la muerte de dos militares estadounidenses a principios de este mes. “El entorno regional está experimentando un cambio drástico”, dijo el funcionario. Jordania alberga a unos 4.000 soldados estadounidenses en sus bases, y el país es un centro neurálgico para las operaciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente.Personas asisten a una ceremonia de despedida por el fallecido Líder Supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei, en Teherán, el 4 de julio de 2026. Foto: Xinhua Sha Dati Según los analistas consultados por The Wall Street Journal, “el ataque ilustra un cambio fundamental en el que la Guardia Revolucionaria Islámica se ha vuelto más firme y se siente más cómoda con un estado de guerra que podría prolongarse durante meses, en lugar de optar por una paz en la que tendría que afrontar el descontento público con la economía iraní en dificultades y la represión letal contra los manifestantes a principios de este año”.La campaña de bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, iniciada el 28 de febrero pasado, puso fin a décadas en las que Teherán y su Guardia Revolucionaria prefirieron mantener sus acciones contra Estados Unidos e Israel en la sombra, operando a través de grupos paramilitares regionales y evitando el conflicto directo. Con la sobrevivencia del régimen en juego, la República Islámica ha lanzado oleadas de misiles y drones contra las fuerzas estadounidenses y varios países vecinos.Según The Wall Street Journal, la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ha asumido un papel más dominante desde que un ataque aéreo israelí al comienzo de la guerra acabó con la vida del exlíder supremo de Irán, el ayatola Alí Jamenei. Su hijo, el veterano de la IRGC Mojtaba Jamenei, asumió el cargo para suceder a su padre, pero no se le ha visto en público desde su nombramiento.“Esto ha otorgado mayor poder a las élites militares y de seguridad de Irán, ya que la guerra también sofocó las protestas internas que amenazaban el control del régimen en enero. El régimen reprimió esas manifestaciones disparando contra multitudes, causando miles de muertos y encarcelamientos”, indicó el diario.Lanzamiento de un dron en una zona no revelada de Irán. Foto: Archivo “Además de asumir un papel más relevante en un régimen con diversos intereses contrapuestos, la Guardia Revolucionaria también permite, en algunos casos, que los comandantes regionales tomen decisiones de combate de forma independiente. Esta estrategia busca dotar a la Guardia de flexibilidad y capacidad de respuesta, pero puede generar imprevisibilidad en el Ejército iraní en ocasiones. La estrategia cambiante de Teherán probablemente dificultará alcanzar un acuerdo duradero para poner fin al conflicto y aumentará el riesgo de escaladas más frecuentes”, añadió.“Estos tipos no están dispuestos a ceder en nada serio”, afirmó al Journal, Afshon Ostovar, profesor asociado de la Escuela Naval de Posgrado de Estados Unidos y autor de dos libros sobre Irán. “Tienen una visión de suma cero en lo que respecta a sus relaciones con Estados Unidos e Israel. Mientras puedan negar los objetivos del enemigo, habrán ganado la batalla”.Los ataques intensificaron la presión sobre Trump, quien había suspendido los bombardeos contra Irán en los últimos días en lo que él describió como un esfuerzo por dar tiempo a la diplomacia.Existen otros indicios de que el conflicto está al borde de una nueva escalada. En las últimas semanas, las milicias aliadas de Irán en la región se han involucrado más profundamente en el conflicto. Los rebeldes hutíes de Yemen lanzaron ataques que amenazaron el transporte marítimo a través del estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el océano Índico, aumentando el riesgo de una mayor interrupción del suministro de petróleo e impulsando al alza el precio mundial del crudo.El rol de JordaniaPara los expertos, Teherán va a entrar en su período de máxima influencia. “En lugar de limitarse a tomar represalias por ataques estadounidenses anteriores, Irán está dejando claro que ningún lugar que apoye las operaciones militares de Estados Unidos debe considerarse fuera de su alcance. Jordania se vuelve valiosa precisamente porque Washington depende cada vez más de ella”, escribió el académico de la Universidad de Chicago, Robert Pape.Un caza F/A-18E Super Hornet de la Armada de Estados Unidos despega del portaaviones USS Gerald R. Ford en la ofensiva lanzada por Washington contra Irán. Foto: Europa Press A juicio del experto especialista en operaciones militares, Irán está intentando alejar la proyección de poder estadounidense del Golfo Pérsico. “Cada milla adicional impuesta a las aeronaves estadounidenses incrementa los tiempos de salida, las necesidades de reabastecimiento en vuelo, las cargas logísticas y los costos operativos, al tiempo que reduce el ritmo al que se puede generar el poder aéreo estadounidense. Al mismo tiempo, los repetidos ataques contra instalaciones que apoyan las operaciones estadounidenses aumentan la presión sobre los gobiernos regionales que albergan fuerzas estadounidenses, obligándolos a sopesar los beneficios de la relación de seguridad con Estados Unidos frente a los crecientes riesgos internos y militares”, indicó Pape en un artículo en Substack.En resumen, Irán ya no se centra principalmente en destruir el poder militar estadounidense. Se trata de hacer que ese poder sea progresivamente más caro, políticamente difícil y operativamente distante. “El conflicto ya no se caracteriza principalmente por represalias aisladas. Se está convirtiendo en una contienda geográficamente interconectada en la que los ataques militares, las operaciones por delegación, la interrupción del tráfico marítimo y las señales políticas se refuerzan mutuamente en múltiples escenarios. Los recientes ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudita contra milicias respaldadas por Irán en Irak, la presión constante sobre el transporte marítimo en el Mar Rojo y el renovado intercambio de ataques con misiles apuntan a la misma dinámica”, escribió Pape.“Por lo tanto, la importancia de Jordania va más allá del intercambio de misiles de una sola noche. Esto demuestra que Irán ha comenzado a desafiar no solo a las fuerzas estadounidenses, sino a todo el sistema regional a través del cual Estados Unidos proyecta su poder militar”, advirtió.Y esta situación ya se ha sentido en Jordania, donde cientos de figuras políticas, jurídicas y de otros ámbitos firmaron la semana pasada una carta abierta en la que pedían la retirada de las fuerzas estadounidenses del país, en un inusual desafío público al gobierno.“Sostenemos que su presencia expone a Jordania a riesgos de seguridad, políticos y económicos que no benefician ningún interés nacional y aumenta la probabilidad de que nuestro país se vea arrastrado a un conflicto regional en el que no participa”, indicaron en la misiva.A pesar del aumento de los ataques aéreos contra Jordania, el gobierno se ha mantenido firme en su alianza con Estados Unidos, en gran parte, según analistas, porque el país depende en gran medida de la ayuda exterior estadounidense. El año pasado, Estados Unidos otorgó a Jordania 1.650 millones de dólares en asistencia económica y militar, según funcionarios jordanos.