La Habana (EFE).- El Gobierno de Cuba reconoció este miércoles que las presiones de EE.UU. han provocado la salida del país de siete cadenas hoteleras internacionales que gestionaban el 46 % del total de habitaciones del país (más de 80.000, según datos oficiales).

El primer ministro, Manuel Marrero, hizo públicos estos datos al intervenir en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento unicameral), cuando se refirió al paquete de reformas puestos en marcha por el Ejecutivo isleño.

Agregó que el bloqueo petrolero de EE.UU. y la amenaza de sanciones contra empresas internacionales ha provocado la «paralización casi total» del sector turístico cubano, antiguo motor de la economía isleña y una de sus principales fuentes de divisas.

Fotografía del hotel Meliá Habana, otra de las cadenas que sale del mercado cubano, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

Actualmente el 73 % de las instalaciones hoteleras están cerradas, lo que ha dejado en el aire 25.000 puesto de trabajo en esos establecimientos, afirmó el primer ministro ante los diputados.