El primer cruceLa toxicidad del sanchismo no est� s�lo en lo que hace, sino en que ha destruido la presunci�n de normalidad de sus decisionesEFEActualizado Mi�rcoles,
julio
23:01Audio generado con IALa reacci�n de la oposici�n al indulto a Laura Borr�s ha sido casi un acto reflejo: otro pago a Junts. Es l�gico. Pedro S�nchez nos ha acostumbrado a la perversa l�gica transaccional: impunidad a cambio de votos. La toxicidad del sanchismo no est� s�lo en lo que hace, sino en que ha destruido la presunci�n de normalidad de sus decisiones.Pero el indulto a Borr�s es distinto de los anteriores: no nace de la voluntad del Gobierno de corregir a los jueces para comprar apoyos, sino del propio tribunal que la conden�. El TSJC consider� acreditados los delitos, pero entendi� que la pena prevista para sus delitos resultaba desproporcionada. Por cierto: la Fiscal�a -que ya sabemos de qui�n depende- se opuso.En 2021, cuando el indulto a los condenados del proc�s, discutimos mucho sobre esta prerrogativa del Ejecutivo. Entonces defend� la tesis de que su legitimidad deb�a depender de la existencia de un aval favorable del tribunal sentenciador. Esta condici�n no existi� entonces, pero existe ahora. No convierte el indulto en obligatorio, pero lima sospechas.El asunto no es si el S�nchez de 2026 es coherente con el S�nchez de ayer; ese dilema est� resuelto. La cuesti�n es si este indulto es leg�timo. Aqu� el tribunal distingue entre la existencia del delito y la proporcionalidad del castigo. No hay impunidad: la condena subsiste, la inhabilitaci�n permanece y la medida de gracia solo evita su entrada en prisi�n.Tambi�n podr�amos pensar en qu� dice este episodio sobre el relato del lawfare que tanto el independentismo como el gobierno llevan a�os construyendo. Borr�s fue condenada por adjudicar irregularmente contratos p�blicos cuando dirig�a la Instituci� de les Lletres Catalanes. Y el mismo tribunal que la conden� solicit� que se suavizara la pena. Resulta dif�cil ver ah� la actuaci�n de unos jueces obsesionados con destruir a una dirigente independentista.No ha sido la oposici�n la �nica que ha interpretado el indulto como un nuevo tributo a Junts. Al ser preguntado por el asunto, el sagaz �scar L�pez apel� inmediatamente a la necesidad de �normalizar la situaci�n pol�tica� en Catalu�a. Es curioso: el Gobierno hace algo que puede justificarse por razones jur�dicas y siente la necesidad de explicarlo como una concesi�n pol�tica. El reflejo ya no es patrimonio de la oposici�n. Tambi�n los ministros parecen incapaces de imaginar que una decisi�n del Gobierno pueda responder simplemente a razones de justicia.









