¿Pedirá nuestro presidente disculpas al pueblo y al gobierno de Brasil? Los hechos invitan a una breve reflexión. Cuando alguien insulta a un presidente, no sólo ofende a la persona, sino también a la investidura que ejerce y a muchos ciudadanos que se sienten representados por ese cargo.Cuando es un presidente quien agravia a otra autoridad, lo hace en su condición de jefe de Estado y sus palabras trascienden el plano personal. No habla únicamente a título personal, sino como representante de la Nación. Resulta difícil conciliar con los principios de la diplomacia que, desde la máxima magistratura de un país, se ofenda a la máxima autoridad de otro. Aunque la ofensa sea personal, sus efectos alcanzan también a los pueblos que ambos representan. Un periodista preguntó por la radio cómo se solucionaba el conflicto. La respuesta no fue contundente. En mi opinión, existen tres posibilidades para resolver la cuestión. 1) Que algún colaborador cercano a Milei presente disculpas en su nombre, si él considera imposible hacerlo personalmente. 2) Que el presidente del país ofendido decida dar por superado el episodio, privilegiando la paz y la relación entre ambos pueblos. 3) Que un olmo dé peras, que un camello pase por el ojo de una aguja o, simplemente, que nuestro Presidente sorprenda a todos con una disculpa. La diplomacia debe estar por encima de los desencuentros personales. Los pueblos vecinos no tienen por qué enfrentarse ni permitir que se borre una historia compartida o se lesionen intereses comunes. Ojalá llegue el día en que todos los países del mundo se reconozcan como vecinos y aliados; en que los ciudadanos crucen las fronteras para estrecharse en un abrazo y no en tanques, buques o aviones para sembrar muerte. Cuando los pueblos comprendan que la paz, el respeto y la fraternidad valen más que los enfrentamientos de sus líderes, dejarán de ser rehenes de sus conflictos y volverán a reconocerse como miembros de una misma humanidad.Aldo Cristian Alí / luzyluci@hotmail.com“Por favor, señor Milei, trate de evitar los insultos”Señor presidente, Javier Milei, con todo respeto a su investidura quisiera, desde el corazón, hacerle un pedido.Yo lo voté y tengo todavía muchas esperanzas de que el país pueda levantarse, que haya más trabajo, que se pueda llegar a pobreza 0 (es un deseo enorme), que no haya inseguridad y algo que logró, y lo felicito es que baje la inflación.Pero permítame criticarle algo, y es creo muy importante, porque influye en los jóvenes. Es la cantidad de insultos que utiliza. ¿Es necesario? Son muchos y en cualquier ámbito y conferencia que de.Le pido, por favor, y con mucha humildad, trate de evitarlos diciendo lo mismo pero de otra forma. ¿No le parece? Por favor, y gracias.Rosa María Cassani / rosecassani@hotmail.comCristina Kirchner, “de lawfare” y el Comité de DD.HH.Cristina Kirchner y los trasnochados abogados que la asesoran quieren recurrir en la ONU al Comité de DDHH, para denunciar que fue víctima de Lawfare, un recurso payaso de los que no aceptan que no pueden ser condenado si se sienten impunes.Ahora, todo el kirchnerismo creé que le van a torcer el brazo a la Justicia argentina con lo que resuelva la ONU. El kirchnerismo piensa que se puede robar y declararse perseguido político si es juzgado. No sé si esto va a prosperar, si sé que de hacerlo la Justicia argentina quedará herida de muerte ante los delincuentes que se sientan impunes. Esta movida es para la militancia, ignorante de cómo funcionan las instituciones de la Justicia. Piensan que la ONU puede revisar y cambiar fallos judiciales. Del ridículo, no se vuelve.Darío Díaz / dariodiazalb@gmail.comLas apuestas online son el “peor ejemplo para sociedad”Es una verdad irrefutable que la publicidad de apuestas online vinculadas al fútbol, como vimos a lo largo de todos los partidos del último Mundial 2026, es perversa y nociva.Todos sabemos que esa es la puerta de acceso a la ludopatía, una adicción que ha crecido en los últimos años de manera alarmante en niños y adolescentes en los últimos tiempos.Mientras que la estimulación de cualquier deporte es algo encomiable y constructivo en la formación de la personalidad de todos los niños, la brutal propaganda sobre apuestas es nefasta desde todo punto de vista.Y ver a “celebrities” haciendo esas publicidades, es el peor ejemplo que la sociedad necesita.Irene Bianchi / irenebeatrizbianchi@hotmail.com