Es una enfermedad silenciosa que afecta directamente al hígado y que, si no se detecta a tiempo, puede derivar en problemas graves como cirrosis o incluso cáncer hepático, pero que en muchos casos se puede prevenir con algo tan sencillo como una vacuna y un chequeo médico oportuno. Conocer las señales de alerta de la hepatitis y no minimizar síntomas como cansancio extremo, dolor abdominal, pérdida del apetito, náuseas, fiebre o cambios en el color de la piel y los ojos, que pueden tornarse amarillos (ictericia), es la clave para detectarla a tiempo. Aquí te explico cómo se transmite cada tipo de hepatitis, cuáles son las señales de alerta y por qué el diagnóstico oportuno pueden prevenir complicaciones de la mano de la docente de enfermería Sandy Martínez.MIRA TAMBIÉNTipos de hepatitis viral y formas de transmisión Hepatitis A: se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados y, por lo general, provoca una infección aguda.Hepatitis B: se contagia por contacto con sangre o fluidos corporales infectados, relaciones sexuales sin protección o de madre a hijo durante el parto.Hepatitis C: se transmite principalmente por contacto con sangre contaminada.“La hepatitis suele considerarse una enfermedad silenciosa porque muchas personas no presentan síntomas durante las primeras etapas de la infección. Sin embargo, mientras el virus continúa afectando el hígado, pueden desarrollarse complicaciones graves si no se detecta y trata a tiempo”, explica la Lic. Sandy Jessenia Martínez Villar, docente de Enfermería Técnica del Instituto Carrión.Señales de alerta de la hepatitisUno de los principales riesgos de la hepatitis B es que puede avanzar durante años sin presentar síntomas. Cuando aparecen, las señales de alerta incluyen cansancio intenso, pérdida de apetito, náuseas, dolor en la parte superior del abdomen, orina oscura o coloración amarillenta en la piel y los ojos (ictericia). Ante cualquiera de estos síntomas, es importante acudir a un establecimiento de salud para una evaluación médica y los exámenes correspondientes.La hepatitis abarca infecciones virales (A, B y C) con variaciones clínicas que van desde cuadros leves hasta enfermedades crónicas graves. (Foto: 8photo / Magnific) Cómo prevenir el contagio de la hepatitisLa vacunación contra la hepatitis B es la herramienta más eficaz para prevenir esta enfermedad. Todo recién nacido debe recibir la primera dosis dentro de las primeras 24 horas de vida y, según el Esquema Nacional de Vacunación, las personas de 15 a 59 años que no fueron inmunizadas durante la infancia también pueden acceder gratuitamente a las tres dosis en los establecimientos de salud públicos.Además, la prevención incluye usar preservativo durante las relaciones sexuales, evitar compartir agujas, jeringas, cepillos de dientes o rasuradoras, verificar que los instrumentos utilizados para tatuajes o perforaciones estén correctamente esterilizados y realizar el descarte durante los controles prenatales, ya que la detección temprana en gestantes reduce el riesgo de transmisión al bebé.Mitos y verdades sobre la hepatitisMito: Si no tengo síntomas, no puedo tener hepatitis.Verdad: La hepatitis B y la hepatitis C pueden permanecer durante años sin causar síntomas, mientras continúan dañando el hígado. Por ello, el diagnóstico oportuno es fundamental.Mito: La hepatitis siempre provoca coloración amarilla en la piel.Verdad: No necesariamente. Aunque la ictericia es uno de los signos más conocidos, muchas personas no presentan este síntoma, especialmente en las primeras etapas de la enfermedad.Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de WhatsApp y Telegram.SOBRE EL AUTORPeriodista. Licenciada en Periodismo por la USMP con más de 15 años de experiencia en periodismo televisivo, radial y digital para medios de comunicación líderes del país. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú).
Sandy Martínez, docente de enfermería, sobre la hepatitis: “suele considerarse una enfermedad silenciosa porque no presenta síntomas iniciales”
Especialistas recuerdan la importancia de conocer las diferencias entre los principales tipos de hepatitis y reforzar las medidas de prevención, especialmente frente a la hepatitis B, una infección que puede prevenirse mediante la vacunación.












