Estirar, dormir, recuperarse y fortalecer el cuerpo son hábitos que muchas veces pasan desapercibidos, pero sostienen el rendimiento a largo plazo. (Foto: Adidas Runtastic) El reloj marca el final del entrenamiento, pero para el cuerpo el trabajo recién comienza. La recuperación, la alimentación, el descanso e incluso la manera en que se gestionan las emociones forman parte de un proceso que muchos corredores realizan sin darle demasiada importancia. A ese conjunto de hábitos se le conoce como entrenamiento invisible. Seguir temas