La investigación sobre el incendio forestal declarado en Burgohondo (Ávila), que es el mayor incendio registrado en España con cerca de 47.000 hectáreas, afectadas sitúa en el centro de las pesquisas el uso de una excavadora equipada con un martillo hidráulico para romper roca. Según ha publicado El Mundo, ese equipo estaba realizando trabajos para abrir un camino de acceso al monte cuando se originó el fuego.

De acuerdo con la información del diario, la máquina —una excavadora de unas ocho toneladas— trabajaba en una pista forestal situada en la sierra de Gredos para habilitar un nuevo acceso destinado a facilitar el paso del ganado hasta las zonas altas de pasto. Las labores se habrían ejecutado pese a la prohibición vigente de utilizar maquinaria susceptible de generar chispas debido al riesgo extremo de incendios.

Siempre según la citada información, el operario detenido por la Guardia Civil utilizaba un martillo hidráulico para fracturar la roca del terreno cuando se produjo la chispa que habría dado origen al incendio. Las llamas encontraron una vegetación especialmente seca y, favorecidas por las condiciones meteorológicas, se propagaron con enorme rapidez.

El Mundo también publica que el trabajador, conocido por el apodo en la zona como ‘El perejil’, reconoció inicialmente ante los primeros efectivos desplazados al lugar que el fuego se había iniciado durante esos trabajos con la máquina. Posteriormente, sin embargo, modificó su versión durante la investigación y aseguró que en ese momento únicamente estaba trasladando el vehículo y que no estaba realizando ninguna labor de apertura de caminos.