Los numerosos incendios forestales han aumentado las emisiones tóxicas, lo que ha supuesto que los umbrales de riesgo para la salud se superen en las comunidades de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Galicia y Catalunya. La peor situación se registra actualmente en las estaciones de control de la contaminación de San Martín de Valdeiglesias y Villa, situadas en la provincia de Madrid, cerca de Ávila y Toledo, respectivamente. Esta problemática se agrava porque Castilla-La Mancha, Castilla y León y Madrid, las autonomías más afectadas por los incendios, no disponen de planes de actuación ante la mala calidad del aire, según informan desde Ecologistas en Acción.Las estaciones de control de la contaminación situadas en torno a los incendios, en las provincias de Ávila, Guadalajara, Madrid, Toledo o Soria, han indicado que en las últimas semanas se están superando los umbrales diarios de alerta establecidos por la normativa para las partículas PM10 (80 microgramos por metro cúbico, ug/m3) y las partículas PM2,5 (50 ug/m3), partículas de pequeño tamaño en suspensión en el aire, por efecto de las emisiones de los grandes incendios y las altas temperaturas de la segunda y la tercera ola de calor de este verano.La peor situación se registra actualmente en las estaciones de control de la contaminación de San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, en la provincia de Madrid, cerca de Ávila y Toledo, respectivamente, donde desde al menos el domingo se están alcanzando unas concentraciones medias diarias de hasta 100 ug/m3 de partículas PM10 y PM2,5. El pasado viernes 24 de julio, el episodio de contaminación también afectó a las estaciones de la Sierra Norte (Colmenar Viejo, Guadalix de la Sierra y El Atazar), en Madrid.Vista de Ávila con el humo procedente de los incendios de Burgohondo y Madrid.RAÚL SANCHIDRIÁN / EFEPor su parte, el umbral de información a la población por ozono, establecido por la normativa en 180 ug/m3, ha sido superado una docena de veces en El Bierzo, León y Ourense a causa de los incendios y las altas temperaturas. Estas mediciones se han repartido entre las estaciones madrileñas El Atazar y Guadalix de la Sierra, las castellano-manchegas Illescas, Los Yébenes y Toledo y la de la ciudad de Soria.Este ozono no es el de la estratosfera (que nos protege de la radiación ultravioleta), sino el troposférico, que se trata de un contaminante secundario producido por los automóviles y algunas industrias, pero que ha sido potenciado por los grandes incendios forestales. En la superación de sus umbrales destaca el del área metropolitana de Barcelona, que el pasado 8 de julio llegó a superar durante dos horas el umbral horario de alerta por ozono, establecido por la normativa en 240 ug/m3, en la estación de Badalona.Vista del incendio en el pantano de San Juan, en la localidad madrileña de Pelayos de la PresaNahia Peciña / EFEImpactoLa mala calidad del aire afecta a la saludLa mala calidad del aire tiene un grave impacto sobre la salud de la población que se ha visto expuesta a estos incendios. Además de partículas y ozono troposférico, la quema de montes está emitiendo grandes cantidades de los cancerígenos hidrocarburos aromáticos policíclicos que las propias estaciones de medición no cuantifican. Estos hidrocarburos son sustancias tóxicas que se adhieren a las partículas a causa de las grandes cantidades quemadas de biomasa. No obstante, Miguel Ángel Ceballos, coordinador de informes sobre la calidad del aire de Ecologistas en Acción, explica que, por ahora, no es una situación especialmente alarmante, ya que se requiere de una exposición prolongada a estas sustancias para desarrollar algún tipo de cáncer y se espera que los incendios finalicen pronto.Actuación insuficienteFaltan planes de acción frente a esta problemáticaLos gobiernos de Castilla y León, la Junta de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, las principales autonomías afectadas por los incendios, carecen de planes de acción a corto plazo para actuar frente a episodios de mala calidad del aire, pese a que debían haberse dotado de uno adaptado al plan marco estatal hace tres años y medio. Catalunya, a pesar de que sí que dispone de uno, no limitó las emisiones de las grandes industrias y centrales térmicas, depuradoras, gasolineras y trabajos en la vía pública, por lo que se trataría de administraciones que están vulnerando el derecho a la salud.Lee tambiénA ello se suma que, aunque las autoridades autonómicas están obligadas a adoptar medidas excepcionales e inmediatas cuando hay una superación de los umbrales de alerta, como la prevención a la población o la previsión sobre la evolución de la contaminación, la Junta de Castilla y León, la Junta de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid lo han hecho de manera ineficaz, a través de canales insuficientes.
Los incendios disparan las emisiones tóxicas y se superan los umbrales de riesgo para la salud
La peor situación se registra actualmente en las estaciones de control de la contaminación de San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, situadas en la provincia de Madrid, cerca de Ávila y Toledo, respectivamente










