Los incendios de Madrid y Ávila afrontan un día clave con la llegada de la cuarta ola de calor del verano. Esta noche, los trabajos desarrollados en Madrid, junto con la mejora de condiciones meteorológicas experimentadas, han permitido disminuir la intensidad del fuego y favorecer la estabilización del perímetro, lo que contribuirá al control definitivo del incendio.
Los esfuerzos se centrarán este miércoles en asegurar el perímetro (de alrededor de 250 kilómetros), viligar los nuevos focos y refrescar las zonas. A partir de las 13.00 horas, la Comunidad de Madrid entra en aviso amarillo en la zona de la sierra, donde los termómetros marcarán hasta 36 grados.
El fuego de Ávila, por su parte, entra en su séptimo día con un pronóstico “favorable”, ya que la extinción avanza “según lo previsto”. El asistente al director técnico de extinción, Francisco Bolaños, ha explicado que la noche ha sido “muy tranquila” y el fuego “no se ha movido ni un centímetro”.
En este mapa se ve la ubicación de los tres incendios que activaron la alerta. Es la estimación que se extrae del satélite Copernicus tras su último cruce sobre la zona arrasada. En total, los cuatro incendios en Madrid suman cerca de 65.000 hectáreas arrasadas por el fuego desde el jueves. No quedan puntos calientes de las últimas 24 horas.














