Teresa Alonso Gutiérrez, una de las útimas niñas de Rusia que quedan con vida –así se conoce a los menores evacuados a la antigua URSS durante la Guerra Civil española–, ha fallecido a los 101 años. Se apaga de esta forma el testimonio de una mujer que luchó contra los nazis, sobrevivió al asedio de Leningrado –hoy San Petesburgo– y regresó a España para seguir con su militancia antifranquista.

Fallecida el pasado 21 de julio, Teresa Alonso poseía la Medalla por la Defensa de Leningrado, el Premio Michel Vanderborght de la Federación Internacional de Resistentes, y fue hasta sus últimos días miembro activo de la Asociación Catalana de Personas Ex Presas Políticas del Franquismo. Su vida dio además para dar forma en 2022 a la novela histórica La niña de Rusia, de la autora Celia Santos.

Nacida en San Sebastián en 1925, Teresa Alonso huyó de los combates Guerra Civil primero a Bilbao, con su familia, pero luego sus progenitores decidieron evacuarla a Rusia, como sucedió con unos 3.000 menores de edad españoles durante el conflicto. Esa niña donostiarra embarcó junto a 1.475 niños en Santurtzi, en el barco Habana que la llevó a un puerto francés desde donde viajaron después a Leningrado.