0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl Banco Central Europeo ha presentado en Frankfurt los diez diseños finalistas para la próxima generación de billetes de euro, el primer rediseño desde 2002. Entre las propuestas dedicadas a destacadas figuras de la cultura europea, Miguel de Cervantes podría ser el rostro del futuro billete de 50 euros.En nuestro imaginario colectivo existe una imagen clara de Miguel de Cervantes: bigote fino, perilla, cara alargada y cuello de lino blanco. Pero esa idea solo es, en realidad, el resultado de siglos intentando atribuirle una cara.Cervantes vivió y murió sin gozar de una fama tan inmensa como la que hoy le atribuimos. De ahí que, en vida, nadie se preocupara de guardar un retrato para la historia. Ante esta ausencia, editores, coleccionistas y estudiosos creyeron reconocer a Cervantes en diversos cuadros, apoyándose en la similitud que existe entre estos y la única pista fiable que tenemos de su perfil, la descripción física que él mismo escribió en el prólogo de las Novelas ejemplares (1613). Veamos siete de esos retratos, todos ellos, lamentablemente, apócrifos, hasta donde se sabe hoy.11. El cameo inesperado'San Pedro Nolasco embarca para redimir cautivos'. Francisco Pachecho, c. 1600No nació como un retrato de Cervantes, sino como un encargo del convento sevillano de la Merced para Francisco Pacheco, suegro y mentor de Velázquez. Durante dos siglos y medio la obra se mantuvo lejos de relacionarse con el escritor, hasta que, en 1850, el cervantista José María Asensio encontró un manuscrito que identificaba a Cervantes entre los representados.22. El “autorretrato” literario'Retrato de Cervantes Saavedra por él mismo'. William Kent, 1738Cuando Lord Carteret preparó la primera edición de lujo del Quijote en Inglaterra, supo que no había imagen del escritor que pudiera ilustrar la obra. Por ello, decidió encargar al pintor inglés William Kent que convirtiera en dibujo la autodescripción que Cervantes había dejado escrita en el prólogo de las Novelas ejemplares.De ahí el título que se lee bajo la figura del autor: “Retrato de Cervantes Saavedra por él mismo”. No se trata, en realidad, de un autorretrato, sino de lo que hoy llamaríamos un retrato robot, basado en las palabras del novelista.33. ¿Un Cervantes de Velázquez?Anónimo, descubierto en 1825En 1825 la Société des Amis des Beaux-Arts de Ginebra presentó un nuevo retrato de Cervantes. Se trataba de una estampa de Bouvier, hecha a partir de un cuadro que, en un primer momento, se atribuyó a Velázquez. El pintor solo tenía 17 años cuando Cervantes murió, pero la supuesta atribución se justificó alegando que el pintor sevillano habría tomado como modelo al personaje del cuadro pintado por Francisco Pacheco para los mercedarios. El cuadro se reprodujo en revistas como la francesa L’illustration, pero hoy en día se descarta tanto la atribución a Velázquez como la identificación con Cervantes.44. El romántico empedernido'Miguel de Cervantes Saavedra'. Celestin Nanteuil, 1855Con el auge del Romanticismo, el rostro de Cervantes se fue transformando. Los artistas románticos empezaron a marcar más su ceño y su mirada profunda o a representarle con el cabello más alborotado. Esa es la versión que imagina Célestin Nanteuil, dentro de la serie de doce cromolitografías que dedicó a la obra del Quijote en torno a 1855.55. El ingenioso cautivo'La prisión de Cervantes', Eduardo Cano de la Peña (1850-1899)Miguel de Cervantes fue encarcelado en Sevilla en al menos dos ocasiones, por irregularidades relacionadas con su oficio de recaudador de impuestos. Algunos de sus biógrafos, como Gregorio Mayans y Siscar, creían que la idea del Quijote había surgido en prisión, basándose en el propio prólogo del libro: “como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación”. De ahí que el artista Eduardo Cano, interpretando el testimonio del propio Cervantes, lo pinte sosteniendo una pluma en su mano derecha y con varios libros a sus pies.66. El retrato oficialAtribuido a Juan de Jáuregui, c. 1600Sin duda, el más famoso de todos los supuestos retratos de Cervantes. Hoy preside el salón de actos de la Real Academia Española.En 1910, el artista y profesor José Albiol informa de la existencia del cuadro, él mismo lo manda a restaurar. Tras su restauración, se pueden leer dos inscripciones: el nombre de Cervantes y la firma de Juan de Jáuregui, fechada en 1600. Su presentación pública en La Ilustración Española y Americana en 1911 generó un intenso debate, pero finalmente la Real Academia Española decidió colocarlo en su salón de actos en 1912, convirtiéndose con el tiempo en el retrato más reconocido del autor. Aun así, su autenticidad nunca ha podido demostrarse. No existe ninguna prueba documental que confirme que el pintor fuera Jáuregui ni que el rostro corresponda realmente a Cervantes.77. El parecido razonable'Diego Mesía de Ovando, primer conde de Uceda', c. 1590En 1943, el marqués de Casa Torres, Cesáreo Aragón, anunció la existencia de un nuevo retrato de Cervantes, un cuadro de su propiedad, según él también atribuido a Jáuregui. Así lo argumentó en una breve monografía, bajo el título El retrato de Miguel de Cervantes Saavedra por D. Juan de Jáuregui.En realidad, se trata de Diego Mesía de Ovando, primer conde de Uceda, como se pudo comprobar más adelante, al cotejarlo con un retrato de cuerpo entero conservado en el Instituto Valencia de Don Juan, en Madrid, que representa al mismo personaje. El autor tampoco sería Jáuregui, sino, probablemente, el toledano Luis Tristán (1585-1624).
El rostro de Cervantes propuesto para los billetes de 50 euros no es el del autor del Quijote
Abundan los supuestos retratos de Miguel de Cervantes, pero ninguno reproduce los rasgos del genio de Alcalá de Henares. Tampoco el que aparece en las propuestas del futuro billete de 50 euros














