El Banco Central Europeo (BCE) ha dado un paso más en el proceso para renovar la imagen de los billetes de euro y ha abierto una consulta pública para que los ciudadanos de la eurozona elijan cuál de las dos propuestas finalistas prefieren. La votación permanecerá abierta hasta el 21 de septiembre de 2026 y servirá para orientar la decisión final del Consejo de Gobierno del BCE, que prevé seleccionar el diseño definitivo antes de que termine el año. La renovación responde tanto a la necesidad de incorporar nuevos elementos de seguridad contra la falsificación como al objetivo de actualizar la imagen de una de las monedas más utilizadas del mundo. Los actuales billetes, que comenzaron a circular hace más de dos décadas y cuya segunda generación, conocida como serie Europa, se introdujo a partir de 2013, mantienen un diseño basado en puentes y ventanas imaginarios que evita representar monumentos reales de ningún país. (Fuente: BCE) Ahora, la institución quiere acercar más los billetes a la ciudadanía europea y para ello plantea dos caminos completamente distintos: rendir homenaje a algunas de las grandes figuras de la cultura y la ciencia o poner el foco en la riqueza natural del continente. La primera propuesta gira en torno al patrimonio cultural compartido de Europa. Cada valor estaría dedicado a una personalidad que ha dejado una huella destacada en ámbitos como la literatura, la música, la ciencia o las artes. El recorrido comenzaría con Maria Callas en el billete de cinco euros, como símbolo de la ópera y las artes escénicas. El de diez euros mostraría al compositor Ludwig van Beethoven, mientras que el de veinte estaría protagonizado por la científica Marie Curie, doble premio Nobel y una de las investigadoras más influyentes de la historia. TE PUEDE INTERESAR España tendría representación gracias a Miguel de Cervantes, elegido para ilustrar el billete de cincuenta euros como uno de los escritores más universales de la literatura. El de cien euros estaría dedicado a Leonardo da Vinci, figura imprescindible del Renacimiento, y el de doscientos euros mostraría a Bertha von Suttner, escritora y activista pacifista galardonada con el Premio Nobel de la Paz. La segunda alternativa cambia por completo el enfoque y apuesta por los paisajes y la biodiversidad del continente. En este caso, cada billete combinaría un ecosistema europeo con una especie de ave representativa. El de cinco euros incluiría un treparriscos junto a un paisaje de montaña; el de diez, un martín pescador sobre una cascada; el de veinte, una colonia de abejarucos en un valle fluvial; el de cincuenta mostraría una cigüeña blanca sobrevolando un río; el de cien estaría dedicado a la avoceta en una marisma, mientras que el de doscientos representaría al alcatraz atlántico sobre el océano. No tendrá carácter vinculante Los ciudadanos de la eurozona pueden expresar su preferencia a través de una encuesta habilitada por el Banco Central Europeo. La consulta estará disponible hasta el 21 de septiembre de 2026 y permitirá conocer cuál de las dos líneas de diseño cuenta con un mayor respaldo social. Aunque el resultado será un elemento importante en la decisión, no tendrá carácter vinculante. El Consejo de Gobierno del BCE será el encargado de escoger finalmente el diseño ganador después de evaluar tanto la opinión pública como los aspectos técnicos y artísticos de las propuestas. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha defendido que los billetes representan mucho más que un medio de pago y ha señalado que también reflejan una identidad compartida entre los países que utilizan la moneda única. Cuándo llegarán los nuevos billetes Aunque el diseño definitivo se conocerá previsiblemente antes de finalizar 2026, todavía habrá que esperar varios años para ver los nuevos billetes en circulación. Tras la elección comenzará una larga fase de desarrollo técnico en la que se incorporarán nuevos sistemas de seguridad, como marcas de agua mejoradas, tintas especiales y elementos táctiles para facilitar su identificación por parte de las personas con discapacidad visual. Solo cuando todo ese proceso concluya empezará la fabricación y distribución progresiva de la nueva serie. La futura llegada de los nuevos diseños no hará que los billetes actuales pierdan su valor. Durante un tiempo convivirán ambas series, por lo que podrán utilizarse indistintamente para realizar pagos. Conforme los ejemplares antiguos se vayan deteriorando, los bancos centrales nacionales los retirarán de la circulación de forma gradual. Además, el Eurosistema mantendrá la posibilidad de canjear los billetes retirados, por lo que conservarán su valor nominal de manera indefinida, incluso cuando la nueva generación ya esté plenamente implantada.