Belén Ortiz |

Granada (EFE).- La casa natal de Federico García Lorca en Fuente Vaqueros (Granada), uno de los buques insignia de los espacios lorquianos, cumple 40 años manteniendo vivo el objetivo con el que abrió sus puertas al público: preservar el patrimonio, la vida y la obra del poeta.

Fue el 29 de julio de 1986, a punto de cumplirse el 50 aniversario de su fusilamiento, cuando la casa abrió al público reconvertida en museo, el primero dedicado a Lorca en Granada.

Su inauguración se produjo cuatro años después de haber sido adquirida por la Diputación de Granada y reconstruida bajo la supervisión de Isabel García Lorca, hermana de Federico.

Hoy, cuarenta años después, más de 8.000 personas visitan al año esta coqueta vivienda en la que el 5 de junio de 1898 nació Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca, como fue bautizado el poeta, que, aunque solo vivió allí unos años antes de su traslado, en 1906, al pueblo vecino de Valderrubio (entonces llamado Asquerosa), siempre la tuvo muy presente en su memoria.