OpiniónEl Presidente pretende que los estafados vayan presos por tratarde corromper a las hermanas y que se declare incapacitada mental a quienlas denunció.ESCRITOR, COLUMNISTA Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD EAFIT28.07.2026 22:32 Actualizado: 28.07.2026 22:32 Uno supone que la corrupción en Colombia es un ejercicio muy competitivo. Es necesario para los contratistas contribuir con muchos recursos, proselitismo y clientelas para que los políticos ganen sus cargos y, luego, toca presionarlos para que cumplan sus compromisos. Alrededor hay muchos oportunistas recién llegados con capacidad de pagar mayores coimas a los políticos ganadores para que direccionen los contratos hacia ellos. Y, ¿por qué no?, los políticos también pueden quedarse ellos mismos con los contratos a través de testaferros.Existen muchos políticos corruptos y contratistas dispuestos a romper las reglas del juego para acaparar los cargos públicos y desviar el dinero del Estado a los bolsillos de terceros. Por eso supone uno que es una situación de corrupción muy competitiva por los votos y los nombramientos.Pero ahora resulta que hay otro tipo de corrupción, llamémosla “de coima ligera”, en que lo importante no es la competencia por la representación política para acceder a los recursos públicos sino el acceso emocional a los representantes del poder. No es nuevo que los políticos con capacidad de nominación hayan conseguido contratos y puestos a familiares, amigos y parejas sentimentales. Sobra recordar que el amor puede ser una fuente de manipulación tan poderosa que desarma a los políticos más aventajados.Lo que no se veía en Colombia, o al menos no con tanta saña, es que los cercanos emocionales ostentaran tanto su capacidad de direccionar contratos y nombramientos. El asunto no es solo que abunden las coimas, es la ligereza con que estos cercanos emocionales le dan espacio a su vanidad de poder al reclamar el reconocimiento público de su influencia en determinadas agencias estatales.Juliana Guerrero, la pareja de Roa —el de Ecopetrol—, y al parecer una joven mujer de la que recién nos enteramos en la Aerocivil, ni siquiera ocupan un cargo importante, pero reclaman el poder en las oficinas de ciertos sectores de gobierno. Los directores orgánicos de las agencias parecieran estar subordinados a caprichos y codicias de personajes que se han empoderado no por los votos, sino por algún tipo de deuda emocional allá arriba en el alto Gobierno.No sorprende el escándalo con las hermanas Guerrero. Era tan evidente que eso iba a acabar mal. Personajes cuestionados por la validez jurídica de su título universitario, que tienen suficiente palanca en el poder para que un avión de la Policía se convierta en su chárter personal y que definen el cuerpo directivo de una universidad pública, a la vista de todo el país, defendidas por el propio Presidente de la República, que quiere nombrar a una de ellas viceministra pese a que por edad está impedida, no podía salir bien. Es más, pareciera que Juliana Guerrero utilizara su exposición pública en los medios y redes para hacerse publicidad ante eventuales contratistas con ganas de pagar una coima para asegurarse un contrato.Increíble que todavía hoy Petro defienda a las hermanas y las llame a denunciar a aquellos contratistas que quisieron aprovecharse de su influencia y contactos en el Gobierno. En otras palabras, que los estafados vayan presos por tratar de corromper a las hermanas y, de paso, que se declare incapacitada mental a la funcionaria que las denunció.Algo similar ocurrió con la pareja de Ricardo Roa, el presidente de Ecopetrol. En la prensa hubo muchas denuncias sobre su intervención en reuniones de la compañía donde se tomaban decisiones sobre nombramientos y contratos, pero el presidente Petro fue reacio a cualquier decisión que cuestionara la idoneidad de Roa en el cargo. Fue solo la presión externa que llevó a un retiro temporal de Roa.Los colombianos nos estamos acostumbrando a la coima ligera, otra vuelta de tuerca de la corrupción que nos ahorca. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.