DiligenciasLa semana pasada vino a comparar a Feij�o con Hitler, porque las medidas de los gobiernos del PP y Vox en Andaluc�a y Valencia se parecer�an a las que tom� el r�gimen naziARABA PRESSActualizado Mi�rcoles,

julio

00:22Audio generado con IADiana Morant es ministra, a mitad de jornada, de Ciencia y Universidades. Porque tambi�n es candidata, a la otra mitad, para presidir la Comunidad Valenciana. Veremos qu� hacen los ciudadanos de dicha autonom�a con su carrera pol�tica. Desde la opini�n p�blica tambi�n podemos pedir por fr�vola su dimisi�n, cosa dif�cil porque su curr�culum no acredita ning�n trabajo fuera de la vida partidista. La semana pasada -parece ya hace un siglo- Morant vino a comparar a Feij�o con Hitler, porque las medidas de los gobiernos del PP y Vox en Andaluc�a y Valencia se parecer�an a las que tom� el r�gimen nazi en el final de Weimar. Como Morant apel� a la �ciencia� para no retractarse, viene bien recordar qu� pas� en Alemania despu�s del 30 de enero de 1933, cuando el cabo austriaco fue designado canciller.Tras el incendio del Reichstag (28 de febrero), el presidente de la Rep�blica, Hindenburg, hizo uso de los poderes excepcionales para aprobar el decreto llamado �para la protecci�n del pueblo y del Estado�. El decreto acab� con todos los derechos fundamentales, elimin� el federalismo, estableci� la pena de muerte para quienes �opusieran resistencia a autoridades del Reich� y declar� el efecto retroactivo de todas estas medidas. El 5 de marzo el Parlamento se dio un autogolpe y suspendi� indefinidamente la Constituci�n de 1919. Durante ese mes, se crearon numerosos campos de concentraci�n para meter en ellos a comunistas y socialdem�cratas y se prohibieron los partidos pol�ticos. En abril la ley para la restauraci�n del servicio civil expuls� a los ciudadanos jud�os de los puestos p�blicos, las universidades y la judicatura.Recomendemos un par de libros recientes a Morant para que se ilustre al respecto este mes de agosto: Febrero de 1933. El invierno de la literatura (Ladera Norte), de Uwe Wittstock, es un relato brutal de los dos meses de espanto nazi que acabaron con la Rep�blica de Weimar a trav�s de la vida de hombres y mujeres de la �lite cultural alemana. El fracaso de la rep�blica de Weimar (Taurus), de Volker Ullrich, puede servir tambi�n para entender c�mo se desintegra un sistema pol�tico cuando traiciona el principio filos�fico que lo legitima: el gobierno relega al parlamento y comienza a legislar por decreto porque no tiene apoyos. Qu� cosas, �verdad? Si les digo la verdad, no creo que mi propuesta literaria para el verano tenga mucho �xito, pues es m�s probable que Feij�o se convierta en Hitler que Diana Morant se ponga a leer un libro.