Diana Morant (Gandía, 1980) es ministra desde hace cinco años y combina el puesto con ser secretaria general del PSPV en la Comunitat Valenciana, autonomía que aspira a presidir y que vive en convulsión a propósito de la huelga de profesores. Estos días, especialmente a caballo entre Madrid y València, hace frente también a la crisis política del Gobierno tras los sumarios de corrupción que afectan a su partido. Entre sus asuntos de gestión prioritarios, invertir en ciencia, las decisiones para resolver los problemas del CNIO o la agilización en la homologación de títulos extranjeros que, junto a la necesidad de crear más plazas universitarias públicas para bajar las notas de corte, es una de sus prioridades.

Su Ministerio acaba de anunciar un desembolso de 8.000 millones en tecnologías profundas (Deep Tech). En términos prácticos, ¿qué significa esto?

Para hacerlo fácil, es aquella tecnología que es ciencia ficción hasta que pasa a ser una solución real. Por ejemplo, internet o la telefonía móvil en su tiempo fueron deep tech. Vamos a invertir en la computación cuántica, inteligencia artificial o biotecnología. Sabemos que son críticas y que van a tener muchos desarrollos. Queremos que esos descubrimientos se hagan en España.