La decisión de Javier Milei de volver a confrontar con Sergio Massa en medio de la crisis diplomática con Brasil no fue un episodio aislado. En pocos días, el Presidente también cargó contra dirigentes del Frente Renovador, mientras el massismo se diferenciaba del gobernador Axel Kicillof por las reelecciones indefinidas y en el peronismo comenzaban a circular encuestas que vuelven a mencionar al exministro como un actor competitivo hacia 2027. La sucesión de hechos expone un posible escenario que se va desvelando: un oficialismo que necesita mantener viva la polarización y una oposición que, sin un liderazgo consolidado, vuelve a mirar a uno de los dirigentes que parecía haber quedado fuera del tablero tras la derrota de 2023. En medio de su escalada verbal contra Luiz Inácio Lula da Silva, Javier Milei volvió a colocar a Sergio Massa en el centro de la discusión nacional al sostener que dirigentes brasileños habían colaborado con la campaña presidencial de Unión por la Patria en 2023, una forma de responder antes las críticas por su injerencia política en ese país. Casi en simultáneo, el Frente Renovador salía a responder los ataques del propio libertario contra uno de sus referentes en la Rural, José Ignacio "Vasco" De Mendiguren. Mientras que en la provincia de Buenos Aires se desmarcaba del kicillofismo naciente por las reelecciones indefinidas de los intendentes, brazo fundacional del movimiento político del gobernador. Sumado a la evidente necesidad del mileismo de conseguir un rival con quien confrontar.