Las diferentes facciones del Gobierno que libran una pelea a cielo abierto en las redes y en los micrófonos creen ver señales de Javier Milei a su favor para dirimir la interna.El Presidente durante su exposición del jueves en la Bolsa de Cereales comparó a su gobierno con los Rolling Stones o “Gardel con guitarra eléctrica”, un elogio que le había dedicado a Donald Trump. “Eso también es gestión”, señaló sobre las votaciones que el oficialismo le ganó en la última sesión en DiputadosNo fue un comentario al azar del Presidente. La percepción social de la gestión tocó un piso en abril, en medio de las internas, de las denuncias contra Manuel Adorni y de una mejora en la economía registrada por el estimador mensual de actividad económica (EMAE) que no se siente en la calle. El último informe de la consultora Opina Argentina registró que el mes pasado el 66 por ciento de los encuestados desaprobó la gestión del Gobierno y solo el 28% la juzgó como positiva. En mayo, el oficialismo registró una leve mejora. El balance negativo bajó al 63 por ciento y el positivo trepó al 33, con un número ínfimo de indecisos (3%).El Gobierno busca enfatizar la idea de que la gestión está en movimiento con el envío de la batería de proyectos nuevos al Congreso, entre los que se destaca el Súper RIGI, además del cambio de la ley de etiquetado, desregulación inmobiliaria, la ley de libre navegación de los ríos, defensa de la competencia, sociedades y reforma del Estado.“Gracias a ese enorme equipo que tenemos con Manuel Adorni, con Karina Milei, con Santi Caputo, con el Colo Santilli, que son los que manejan la cuestión política y después de 40 años donde todos fracasaron, nosotros metimos la Ley de Modernización Laboral”, sentenció Milei en la exposición en la que anunció una baja en las retenciones.El mandatario evitó mencionar a Martín Menem, como remarcaron algunos dirigentes y militantes cercanos a Caputo, que busca concentrar su pelea contra los sobrinos del ex presidente riojano en vez de contra Karina Milei, la persona más relevante en la vida del jefe de Estado.El titular de Diputados siguió un rato después sus explicaciones en los medios para volver a negar que él estuviera detrás del perfil de X Periodista Rufus en el que se publicaban críticas al Presidente y Caputo y se ventilaban intimidades del Gobierno.Daniel Parisini, el Gordo Dan, el principal detractor de Menem por estas horas, cuestionó al vicepresidente de LLA, que recordó que el streamer no es funcionario. El referente de Las Fuerzas del Cielo, que fue defendido en las redes por funcionarios cercanos a Caputo, compartió una captura de Menem en X en 2016, cuando todavía no había abrazado la fe libertaria y pedía que hubiera una cadena de supermercados estatal para pelear con la inflación.Milei tampoco mencionó a Patricia Bullrich, la jefa del bloque de senadores, que tuvo un rol protagónico para conseguir la sanción de la reforma laboral, un detalle que ella puso en evidencia e irritó a Karina Milei.La ex ministra de Seguridad no saca los pies del plato, mientras presiona a Adorni y sigue enviando gestos de una posible candidatura en la Ciudad sin bajarse de una pelea más grande. Federico Angelini, pieza clave de su armado, acaba de cambiar la gestión nacional por la santafesina de Maximiliano Pullaro. La ministra Alejandra Monteoliva -que llegó al gabinete de la mano de Bullrich- ya responde en un ciento por ciento a la hermanísima. A pesar de los trascendidos en sentido contrario que habían difundido en los últimos días desde la Casa Rosada, Bullrich, Caputo, Karina, Menem y los ministros volverán a verse las caras el lunes tras el Tedeum en una nueva reunión de Gabinete que encabezará el Presidente. Cerca de la hermanísima responsabilizaban a la ex ministra por las filtraciones sobre la última reunión de gabinete, que incluyó gritos del mandatario. Ese mismo día, el presidente de LLA en la Provincia, Sebastián Pareja, denostado por el asesor presidencial y denunciante de militantes digitales en redes, motorizará a todos los dirigentes del partido en la Provincia, una manera de reactivar el músculo territorial y militante, adormecido.Los audios íntimos filtrados de Javier Milei se convirtieron en tendencia en las redes, pero como informó Clarín ni siquiera la pelea por la autoría de Rufus Periodista, alcanza para que el escándalo de Adorni salga de la agenda. El teléfono del constructor de la casa de fin de semana del jefe de Gabinete, Matías Tabar, acarreará más dolores de cabeza para el Gobierno, como adelantó Nicolás Wiñazki.Entre el 16 y el 20 de mayo, la conversación digital sobre Martín Menem y la cuenta Periodista Rufus cosechó 193 mil menciones. Colaboraron para ello algunas de las cuentas de los principales activistas digitales asociados al aparato oficialista en redes.En el mismo período, la conversación digital sobre Adorni tuvo un 14 por ciento menos de menciones, pero no fueron pocas: 169 mil, un número alto, según destacó la consultora Ad Hoc.La diputada Lilia Lemoine -que habla por Karina Milei y viene de cruzarse con Parisini y los caputistas- retó a LN+ a publicar los audios del Presidente, aunque más tarde relativizó su veracidad y sostuvo que había sido una ironía. “Fui una de las que ADVIRTIÓ desde el minuto CERO sobre esta mina y había BOLUDOS que la intentaban acercar al Presidente físicamente”, escribió la legisladora libertaria sobre la flamante cantante Rosmery Maturana. En la anterior disputa entre Lemoine y las Fuerzas del Cielo por las denuncias por hostigamiento de Pareja a militantes digitales, el Presidente dejó una sentencia sugerente que puede aplicar a esta nueva encrucijada puertas adentro del oficialismo. “Lilia tiene razón”.