Noticia Exclusivo suscriptores La Fuerza asegura que estos puntos son claves para desarrollar su misionalidad. ¿Qué más dice el informe?Aviones Super Tucano de la FAC. Foto: Mauricio Moreno. EL TIEMPOSUBEDITOR DE JUSTICA28.07.2026 15:54 Actualizado: 28.07.2026 15:54

La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) definió trece frentes técnicos que concentrarán sus esfuerzos para sostener y ampliar sus capacidades operacionales en los próximos años. El documento de empalme plantea una agenda que abarca desde la adquisición de sistemas contra drones hasta el fortalecimiento de la defensa antiaérea, la renovación de aeronaves, el desarrollo de satélites propios y la protección del ciberespacio.En conjunto, estas prioridades muestran cómo la institución busca responder a un escenario donde las amenazas ya no se limitan al espacio aéreo tradicional. Uno de los primeros ejes está dirigido a enfrentar un fenómeno que ha ganado espacio tanto en escenarios militares como en actividades criminales: el uso de aeronaves no tripuladas. La FAC señala que “se requiere avanzar en la gestión de la asignación presupuestal y la adquisición de sistemas C-UAS destinados a la detección, identificación, interceptación y/o neutralización de aeronaves no tripuladas hostiles”.El documento advierte que estos equipos constituyen un componente de la protección multicapa del espacio aéreo y buscan responder al empleo ilícito de drones, una amenaza que ha adquirido mayor relevancia en los últimos años.El avión Gripen es un caza con capacidad de despegar y aterrizar en pistas cortas. Foto:SaabDentro de los ejes prioritarios del informe se habla de garantizar que la nueva flota de superioridad aérea pueda mantenerse operando sin interrupciones, este punto hace referencia a los aviones Gripen que reemplazarán de manera gradual a los Kfir.Para ello, la Fuerza Aeroespacial Colombiana plantea la adquisición de material reservado que asegure el abastecimiento de componentes estratégicos y reduzca la dependencia logística. Según el documento, “se requiere la adquisición del material reservado necesario para que garantice la operación sostenida de las aeronaves de superioridad recientemente adquiridas por la Nación”.La institución añade que este abastecimiento permitirá “asegurar la disponibilidad, continuidad operativa y alistamiento de la nueva capacidad, permitiendo responder de manera oportuna a los requerimientos misionales y reducir riesgos asociados a la dependencia logística, los tiempos de reposición y la criticidad de los componentes estratégicos”.Uno piloto de la FAC. Foto:CortesíaEn paralelo, la institución plantea la modernización de capacidades ya existentes. Entre ellas aparece la actualización del sistema de armas ARPIA IV, con el propósito de mantener la continuidad operacional de esta plataforma y adecuarla a las exigencias tecnológicas actuales. A ello se suma la adquisición de material reservado para la nueva flota de superioridad aérea, una medida orientada a garantizar disponibilidad logística, continuidad operativa y tiempos de reposición que permitan sostener la capacidad de las aeronaves recientemente incorporadas.La protección de esas plataformas también ocupa un lugar central debdo a que el plan contempla la actualización de los sistemas de contramedidas electrónicas instalados en las aeronaves, con el fin de fortalecer su autoprotección frente a amenazas misilísticas y asegurar la continuidad de las operaciones aéreas en escenarios de alta exigencia. Según el documento, la meta es dotar a la flota de herramientas que incrementen su capacidad de supervivencia durante las misiones.Un iniformado de la FAC durante labores de seguridad. Foto:Fuerza Aérea Colombiana, FAC.CiberespacioEl componente espacial aparece como otro de los pilares de la estrategia, en el la FAC proyecta continuar con el programa FACSAT 3 mediante una constelación de tres microsatélites de observación terrestre, una iniciativa que busca fortalecer la denominada Conciencia Situacional Espacial, desarrollar capacidades nacionales de ensamblaje, integración y pruebas, además de consolidar una arquitectura espacial propia.Además de los aspectos tecnológicos, la Fuerza Aeroespacial incluyó dentro de sus prioridades una reforma al régimen disciplinario militar. El documento señala que el proyecto de modificación de la Ley 1862 de 2017 busca armonizar la normativa con cambios legislativos posteriores y con decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.También identifica dificultades en la aplicación del régimen vigente, entre ellas la duración de los procesos disciplinarios, el incremento de revocatorias y nulidades, la prescripción de investigaciones y la necesidad de incorporar nuevas conductas derivadas de cambios en la legislación laboral y disciplinaria.Aeronaves de combate de la FAC. Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPOLa disponibilidad de las aeronaves constituye otro de los frentes priorizados, para ello se proyectan iniciativas como un simulador Radar ATC, el fortalecimiento del despacho remoto, la adquisición de aeronaves tipo Boeing 737-700 y la incorporación de aeronaves de transporte táctico militar pesado. El propósito, según el documento, es reducir brechas operacionales, mejorar la interoperabilidad y responder a las necesidades presentes y futuras de movilidad aérea.En el ámbito digital, la FAC plantea fortalecer sus capacidades de seguridad y defensa ciberespacial. El documento sostiene que se requiere proteger la infraestructura crítica frente al incremento de amenazas en el ciberespacio mediante capacidades de monitoreo, detección, análisis y respuesta, así como la actualización permanente de controles y protocolos de seguridad para los entornos de tecnologías de la información y tecnologías de operación.Un uniformado en un simulador de practica para el pilotaje de aeronaves no tripuladas. Foto:Vanexa Romero/ El TiempoLa modernización tecnológica también alcanza los sistemas de comando y control, cuya actualización pretende garantizar la interoperabilidad y soportar la implementación del Sistema de Defensa Aérea Nacional. Paralelamente, la institución propone fortalecer la infraestructura destinada a operaciones de emergencia, evacuación aeromédica y apoyo humanitario mediante la adquisición de helicópteros Fire Hawk y aeronaves especializadas tipo C-208, K-350 y Jet Medevac, además del abastecimiento de repuestos, mantenimiento especializado y soporte logístico.Otro de los proyectos incluidos corresponde a la modernización del sistema ARP operacional, proceso que ya contempla estudios estratégicos, evaluaciones técnicas y gestiones de adquisición mediante Cartas de Oferta y Aceptación (LOA) con la MUSAF, además de su registro ante el Ministerio de Defensa y el Departamento Nacional de Planeación como parte de la estrategia institucional de modernización. LEA TAMBIÉN Finalmente, la renovación de los helicópteros medianos de ataque y de las aeronaves utilitarias aparece como un componente orientado a reemplazar plataformas cuya obsolescencia tecnológica ha incrementado los costos de mantenimiento y reducido la disponibilidad de repuestos. La FAC sostiene que esta renovación permitirá mantener capacidades para misiones de búsqueda y rescate, evacuación aeromédica, atención de desastres y apoyo a la población.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.