Javier Milei viajó este martes a Perú para participar de la ceremonia de asunción de la flamante presidenta Keiko Fujimori y mantuvo una reunión bilateral con la nueva mandataria en Lima, en un viaje que la Casa Rosada considera una pieza central de la estrategia para consolidar un bloque de gobiernos de derecha en América Latina. El encuentro se produjo apenas tres días después de su visita a Brasil para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y forma parte de una agenda internacional con un marcado contenido político.

Durante la reunión, realizada en el Palacio de Torre Tagle, Milei estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. Del lado peruano participaron Fujimori y su ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá. Según informó la Cancillería de Perú, ambas delegaciones destacaron “los profundos lazos históricos” entre ambos países y coincidieron en la necesidad de profundizar la cooperación bilateral en materia económica, seguridad, ciencia, tecnología e innovación.

La sintonía política quedó reflejada incluso antes del inicio formal del encuentro, durante un intercambio difundido por la Oficina del Presidente. La flamante presidenta peruana le manifestó a Milei que era “un honor” recibirlo en Lima, mientras el libertario le agradeció la invitación. Durante esa breve conversación, que dejó expuesta la cercanía política y personal que ambos procuran construir, Fujimori comentó que el jefe de Estado argentino tenía por delante “una agenda muy nutrida” y Milei confirmó que, además de las actividades oficiales de la transmisión del mando, recibiría un doctorado honoris causa de la Universidad San Martín de Porres. El Presidente cerró el diálogo con una reflexión sobre el vértigo de una jornada de investidura: “El día de la asunción te puedo asegurar que es un día muy largo, con muchas obligaciones y un poquito tedioso. Pero es parte de la rutina”.