Gonzalo Bernardos considera que España dispone de uno de los sistemas públicos de pensiones más favorables para los jubilados, pero advierte de que su generosidad será difícil de conservar sin cambios. El economista anticipa una edad de retiro más elevada y ajustes para las próximas generaciones. «Los pensionistas, los jubilados, cobran más que un jubilado alemán», sostiene Bernardos en el pódcast Think Small. Su afirmación parte de la relación entre la primera pensión y los ingresos percibidos antes de abandonar el mercado laboral, aunque esa tasa de sustitución no debe confundirse con la cuantía absoluta que recibe cada pensionista. El profesor de Economía señala que la pensión española reemplaza una parte especialmente elevada del último salario. «Si cojo y relaciono lo que cobran de pensión los jubilados en relación al último salario, está por encima del 82%», apunta. Bernardos destaca que los salarios españoles son inferiores y, pese a ello, la protección ofrecida al abandonar la vida laboral resulta proporcionalmente mayor. "Un jubilado español cobra más que uno alemán y nosotros tenemos salarios bastantes más bajos", asegura. El modelo actual y su futuro El economista define el sistema español como exitoso desde el punto de vista de la protección proporcionada, pero cuestiona su sostenibilidad a largo plazo. «Tenemos un sistema de pensiones muy exitoso, muy bueno. Lo tenemos tan bueno, tan fantástico, que es imposible mantenerlo igual», afirma. A su juicio, quienes actualmente trabajan seguirán percibiendo una pensión pública, aunque posiblemente lo harán bajo condiciones diferentes. Bernardos duda de que las futuras generaciones puedan conservar simultáneamente las actuales cuantías y las mismas edades de acceso. «¿Cobraremos pensiones los que ahora estamos trabajando? Seguro. ¿Cobraremos lo que ahora están cobrando o nos jubilaremos a los 65 o 67 años? Lo dudo», asegura. Bernardos apuesta por relacionar la edad de jubilación con la esperanza de vida y cree que el retiro podría retrasarse todavía más. También pronostica que los funcionarios tendrán la posibilidad de prolongar su actividad por encima de los límites actuales. Quiénes salen más beneficiados del sistema El economista sostiene que el modelo español no devuelve simplemente a cada trabajador el importe exacto que aportó. Su funcionamiento incorpora mecanismos redistributivos destinados a garantizar determinados niveles de protección. Entre los principales beneficiarios sitúa a quienes han cotizado durante el periodo mínimo y acceden a complementos para alcanzar la pensión mínima. «El gran beneficiado es aquel que ha cotizado durante 15 años solo», señala Bernardos. En el extremo contrario, Bernardos coloca a quienes comenzaron a trabajar muy jóvenes y acumulan carreras laborales que superan ampliamente el periodo necesario para jubilarse a los 65 años. «El que sale muy perjudicado es aquel que comenzó a trabajar a los 14 años», sostiene. Una parte de esas aportaciones adicionales deja de aumentar la prestación una vez alcanzados los años necesarios para obtener el porcentaje máximo aplicable. Bernardos también aborda las diferencias entre trabajadores asalariados y autónomos, y señala que quienes han trabajo por cuenta propia son otro "de los grandes beneficiados por este sistema". El economista recuerda que la cuantía de la pensión depende, en gran medida, de lo que cada trabajador haya cotizado durante su vida laboral. Por eso, considera lógico que un autónomo que eligió durante años una base mínima termine cobrando menos que un asalariado con aportaciones más elevadas. El economista pone como ejemplo a una persona con un sueldo de 2.000 euros, cuyas cotizaciones destinadas a cubrir distintas contingencias pueden rondar los 440 euros mensuales. Frente a ello, muchos autónomos pagaban en 2023 una cuota mínima cercana a los 285 euros. A su juicio, esa diferencia en las aportaciones debe reflejarse después en la pensión. Gonzalo Bernardos insiste en que no se puede analizar únicamente la pensión final sin observar previamente cuánto se ha aportado al sistema. «Si tú aportas muy poco, cobrarás lo mínimo», recalca. El economista recuerda que, antes de la implantación del nuevo sistema de cotización por ingresos reales, numerosos autónomos escogían la base mínima disponible. Gonzalo Bernardos considera que España dispone de uno de los sistemas públicos de pensiones más favorables para los jubilados, pero advierte de que su generosidad será difícil de conservar sin cambios. El economista anticipa una edad de retiro más elevada y ajustes para las próximas generaciones.