El grupo chino y sus competidores podr�an seguir benefici�ndose si el abaratamiento de la potencia de c�mputo deriva en una mayor demanda de IA.La salida a Bolsa de CXMT es un claro ejemplo de lo que ocurre cuando el entusiasmo desmedido por los tokens se combina con el entusiasmo desmedido por China. Las acciones del fabricante de chips subieron un 466% en su primer d�a de cotizaci�n en Shangh�i, convirti�ndola brevemente en la empresa m�s valiosa de China.Por un lado, no podr�a haber sido de otra manera. CXMT vendi� un 10% de su capital social tras la OPV; si bien es cierto que esto representa el doble de lo que vendi� SpaceX de Elon Musk en su debut en junio, los 8.500 millones de d�lares (7.500 millones de euros) que recaud� CXMT son s�lo una fracci�n en t�rminos monetarios. Y dado que a los reguladores chinos generalmente no les gustan las salidas a Bolsa con valoraciones demasiado elevadas,es habitual que fijen precios infravalorados. Semight Instruments, una empresa de pruebas de chips, subi� casi un 900% en su debut a principios de este a�o; sus acciones han seguido subiendo desde entonces.Cabe preguntarse si CXMT habr�a tenido tanto �xito sin estas particularidades. No cabe duda de que los chips de memoria tienen una gran demanda, y CXMT ha pasado de pr�cticamente nada a una cuota de mercado del 8%, seg�n Counterpoint. Pero los chips son un negocio con periodos de auges y ca�das. En l�neas generales, la consultora Gartner prev� que la capacidad aumente un 25% en los dos a�os hasta mediados de 2029.Al mismo tiempo, se observan indicios incipientes de un pico de la demanda. Las empresas que se lanzaron con entusiasmo a utilizar la IA est�n empezando a preocuparse por el coste de los tokens de computaci�n (unidades de texto utilizadas en el procesamiento por los grandes modelos de lenguaje). IBM es una de las empresas que ha anunciado el fin de la estrategia de maximizaci�n del uso de tokens, advirtiendo que las empresas planificar�n su estrategia de IA poniendo la vista en el valor, en lugar de simplemente intentar aumentar su uso.Los ciclos no pueden contenerse indefinidamente, pero es cierto que el auge de la IA que impulsa la demanda de chips podr�a seguir un camino diferente. Est�n surgiendo nuevos usos y configuraciones de hardware, lo que mantiene ocupadas las cadenas de suministro y crea demanda en nuevos lugares. Los fabricantes de chips tambi�n est�n virando hacia las especializaciones. En Estados Unidos, Micron ha puesto el foco en el servicio a los hiperescaladores con memoria de alto ancho de banda. Qualcomm ha desarrollado una arquitectura alternativa que integra m�s memoria a menor coste.La naturaleza china de CXMT representa tanto una ventaja como una carga. La escasez en su mercado nacional impulsar� la demanda de sus chips. Por otro lado, la empresa no tiene acceso a los equipos de fabricaci�n de chips m�s recientes de Europa y Estados Unidos. Pero incluso esto puede ofrecer ventajas, como la capacidad de hacer m�s con menos; CXMT ha desarrollado t�cnicas avanzadas de empaquetado y otras colaboraciones con usuarios finales como el grupo de telecomunicaciones Huawei.Hay otro indicio de que la demanda de sus chips "suficientemente buenos" sigue siendo s�lida: ante la escasez, Apple trata de persuadir a Washington para que le permita comprar a CXMT.Incluso si el precio de los tokens cae, CXMT y sus competidores podr�an continuar su ascenso, suponiendo que el abaratamiento de la potencia de c�mputo genere una mayor demanda de IA y, por ende, de memoria. De hecho, algunos clientes ya est�n optando por modelos de c�digo abierto, a menudo chinos, que pueden adaptar y utilizar en sus propios servidores o en la nube. A nivel global, el sector de la IA puede estar entrando en una fase de burbuja, pero la historia de CXMT va m�s all� del mero entusiasmo especulativo.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.