Este verano en España trae consigo no solo calor y vacaciones, sino también un aumento visible de las picaduras de insectos. Más allá de la molestia, algunos de estos vectores pueden transmitir enfermedades, y la llegada de especies como el mosquito tigre ha cambiado el escenario en España y Europa. Así lo explica a La Vanguardia el biólogo y entomólogo Rubén Bueno, quien detalla cómo reducir el riesgo de picaduras, diferenciarlas de las de otros insectos y por qué algunas personas atraen más a estos insectos.El especialista es doctor en Entomología por la Universitat de València, donde centró su tesis en el impacto sanitario de los mosquitos en la zona del Levante. «Es una región que en el pasado estuvo muy afectada por enfermedades vinculadas a estos insectos. La malaria se eliminó, pero con el cambio climático y la globalización han aparecido nuevos retos, como el dengue o la fiebre del Nilo, ligados a la expansión de nuevos vectores», explica. Actualmente, además de colaborar con universidades y centros de investigación, ejerce como director técnico de Rentokil, donde diseña y ejecuta programas de vigilancia y control de plagas para ayuntamientos y gobiernos autonómicos. Es también miembro de la Asociación Española de Entomología y vocal para temas de entomología sanitaria.¿Cómo se puede reducir al máximo el riesgo de sufrir picaduras de mosquito?Siempre hablamos de una gestión integral: lo primero es ponérselo difícil a los mosquitos para que críen cerca de nosotros. Los mosquitos se reproducen en pequeñas colecciones de agua estancada, por lo que en zonas públicas los ayuntamientos deben controlar esas aguas para reducir la cantidad de adultos que emergen y pican. En zonas privadas, la ciudadanía también puede ayudar eliminando cualquier pequeño foco de agua en patios, jardines o terrazas, desde el platito de una maceta hasta un bebedero de animales o incluso el tapón de una botella volteado, donde pueden criar decenas de larvas. Más allá de eso, a nivel de autoprotección, el uso de repelentes aprobados y testados por el Ministerio de Sanidad es clave, aplicándolos siguiendo las instrucciones del etiquetado y respetando la frecuencia de reposición.Y, especialmente, ¿qué medidas conviene tomar si se viaja a un país tropical?En viajeros internacionales hay una preocupación añadida, porque si una persona se infecta en una zona endémica y vuelve a España con el virus, aquí ya tenemos vectores competentes, como el mosquito tigre, capaces de transmitirlo localmente. Por eso es importante no solo evitar las picaduras durante el viaje, sino también acudir al sistema de salud si aparecen síntomas al regresar, como fiebre, dolor de cabeza o dolor articular, para activar cuanto antes los protocolos de bloqueo entomológico y evitar brotes locales. Cuanto más rápida y enérgica sea la actuación en el entorno de la persona afectada, menor será el riesgo de transmisión autóctona.¿Cómo podemos diferenciar las picaduras de mosquito de las de chinches u otros insectos?Hay algunos patrones que pueden servir de pista, aunque siempre hay que tener en cuenta que la reacción varía según el insecto y la respuesta inmunológica de cada persona. Con las chinches de la cama es característico encontrar varias picaduras muy cercanas entre sí, a menudo formando una especie de hilera, porque es un insecto rastrero que va picando mientras se desplaza por la piel. En el caso de los mosquitos, suele haber una picadura más aislada que se hincha y genera picor. Otro elemento diferencial es el momento: las chinches pican casi exclusivamente de noche, cuando dormimos, y su picadura es silenciosa en el momento, pero luego genera una reacción alérgica intensa que notamos por la mañana. En cambio, hay mosquitos como el tigre que pican de día y al aire libre, mientras que el mosquito común suele picar de noche y puede entrar en las casas.¿Cuándo una picadura es algo normal y cuándo deberíamos acudir al médico?Si no hay transmisión de enfermedades, la mayoría de las picaduras remiten en pocas horas con medidas simples: lavar la zona con agua y jabón, aplicar alguna pomada recomendada por el farmacéutico para reducir la inflamación y evitar rascarse, porque al hacerlo podemos dañar más la lesión y favorecer una infección secundaria. Si la reacción alérgica es muy intensa, si la lesión se complica, se extiende o hay signos de infección, o si aparecen síntomas sistémicos como fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor articular o malestar general, conviene acudir al médico para que valore si hay un proceso infeccioso o una enfermedad transmitida por el insecto.¿Por qué hay gente a la que los mosquitos pican más que a otros?Primero hay que distinguir entre ser picado y notar la picadura: algunas personas no desarrollan una reacción alérgica visible y piensan que no les han picado, cuando en realidad sí. Más allá de eso, es cierto que hay personas más propensas a atraer mosquitos, porque cada individuo emite una combinación distinta de estímulos físicos y químicos que los insectos detectan. Los mosquitos se guían por sustancias químicas que liberamos a través del sudor y la piel, como el ácido láctico o el octenol, y también por el CO2 que exhalamos al respirar. En función del tipo y la cantidad de estos atrayentes, algunas personas generan una “pluma de olor” más atractiva para ellos. La idea de que depende del tipo de sangre o de que la sangre sea más “dulce” es en gran parte un mito: lo que realmente perciben los mosquitos son esos compuestos químicos en superficie, no la sangre en sí, aunque algunos grupos sanguíneos pueden estar asociados a patrones distintos de emisión de esos compuestos.Fuente: La Vanguardia
Rubén Bueno, biólogo: "Lo que atrae a los mosquitos no es una sangre más dulce, sino los compuestos químicos que emitimos"
El experto cuenta qué medidas son más eficaces para evitar una picadura.







