Actualizado Lunes,
junio
13:37Cada verano ocurre lo mismo: suben las temperaturas, abrimos las ventanas y, puntuales a su cita, regresan ellos. Los mosquitos forman parte de la temporada estival casi tanto como el propio calor. Y precisamente por eso, a�o tras a�o, millones de personas buscan la manera de mantenerlos a raya.Algunas soluciones funcionan mejor que otras. Muchas dependen, simplemente, de entender c�mo se orientan estos insectos, c�mo se reproducen y c�mo localizan a sus v�ctimas. Aqu� tienes tres consejos que vale la pena conocer. Una loci�n a base de laurelEl primero consiste en una loci�n vegetal que podemos preparar f�cilmente en la cocina de casa a base de laurel y menta piperita. Las hojas de laurel contienen compuestos arom�ticos como el cineol, el eugenolo y el linalool. Por su parte, la menta piperita contiene mentol y mentona. Estas sustancias pueden interferir temporalmente con ciertos receptores sensoriales que los mosquitos utilizan para localizar a sus v�ctimas, creando una especie de barrera olfativa que les dificulta encontrarnos.No se trata de un insecticida y no va a erradicar a los mosquitos. Sin embargo, puede ser una alternativa muy interesante en el entorno dom�stico, especialmente para quienes desean reducir el uso de productos m�s agresivos.La preparaci�n es sencilla: se ponen a hervir a fuego lentoocho hojas de laurel y 12 hojas de menta piperita en medio litro de agua durante unos 10 minutos. Despu�s, se deja reposar el l�quido en infusi�n, se filtra y se guarda en un bote pulverizador limpio. En este punto, la loci�n ya est� lista para aplicarse sobre la piel. Como su efecto es temporal, conviene volver a aplicarla cada dos o tres horas, sobre todo en las noches m�s h�medas. Debe conservarse en el frigor�fico y consumirse en un plazo de tres d�as ya que, al igual que cualquier extracto vegetal casero, no contiene conservantes. Antes de usarla, siempre es recomendable hacer una prueba en una zona peque�a de la piel y esperar 24 horas para comprobar que no haya reacciones. Adem�s, es preferible no aplicarse la loci�n justo antes de exponerse al sol.El plato de la maceta, lleno de arenaEl segundo consejo tiene que ver con uno de los objetos favoritos de los mosquitos: el plato de la maceta. Bastan unos pocos cent�metros de agua estancada para que se convierta en el lugar ideal para que pongan sus huevos. En otras palabras, lo que para nosotros es solo un recipiente bajo la maceta puede transformarse en una aut�ntica guarder�a para cientos de futuros mosquitos. Por eso, siempre que sea posible, conviene evitarlo. Y no solo por el tema de los insectos. En las macetas, el agua estancada tiende a evaporarse, dejando en la tierra los minerales disueltos. Con el tiempo, estos minerales se acumulan y pueden perjudicar el desarrollo de muchas plantas.En estos casos, puede resultar muy �til un truco muy extendido en Brasil, donde se toman la lucha contra los mosquitos especialmente en serio debido a enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla: llenarlo de arena. El plato sigue cumpliendo su funci�n (recoger el exceso de agua que escurre de la maceta), pero la arena evita que quede agua estancada en la superficie, lo que pone las cosas mucho m�s dif�ciles a los mosquitos a la hora de poner sus huevos. Por supuesto, no nos referimos a la arena de la playa. Adem�s de estar prohibido llev�rsela, contiene sal, lo que perjudicar�a a las plantas de maceta. Para esto, va de maravilla la arena normal que se encuentra f�cilmente en cualquier tienda de materiales de construcci�n.La gatera, la hierba luisa y monardasEl tercer consejo tiene que ver con algunas plantas arom�ticas que solemos asociar con la lucha contra los mosquitos. Y esta vez, la respuesta es menos obvia de lo que parece. S�, es verdad que algunas plantas producen sustancias que pueden resultar desagradables para los mosquitos. Entre las m�s interesantes est�n la citronela, los geranios arom�ticos, la menta piperita, el laurel, la lavanda y la albahaca, pero tambi�n especies menos conocidas como la gatera (o menta de gato), la hierba luisa y algunas monardas, que son especialmente ricas en compuestos arom�ticos. El motivo es sencillo: sus hojas contienen mol�culas vol�tiles que se llevan estudiando a�os por su capacidad para desorientar a muchos insectos.Sin embargo, existe un malentendido muy com�n. Estas sustancias funcionan, sobre todo, cuando se liberan en el aire en cantidades suficientes. Por eso, una planta cultivada a la sombra, en un rinc�n resguardado y sin apenas movimiento, tendr� un efecto mucho m�s limitado que una planta sana, bien expuesta al sol y ligeramente mecada por el viento. De hecho, el calor favorece la liberaci�n de los compuestos arom�ticos, mientras que la ventilaci�n facilita su difusi�n por el ambiente.Las plantas arom�ticas pueden ayudar a que un balc�n o un jard�n resulte menos acogedor para los mosquitos, pero no sustituyen a los repelentes, las mosquiteras o a una correcta gesti�n del agua estancada.Desde luego, los mosquitos no van a desaparecer por completo de nuestros veranos. Al fin y al cabo, como casi todos los organismos vivos, forman parte de redes ecol�gicas mucho m�s complejas de lo que solemos imaginar: son alimento para peces, anfibios, aves y murci�lagos, y los adultos de muchas especies tambi�n visitan las flores. Pero eso no significa que debamos resignarnos a los picotazos. Significa, simplemente, que entre desear su extinci�n y rendirnos a su presencia existe una tercera v�a hecha de conocimiento, prevenci�n y unos cuantos trucos inteligentes.










