Atrás quedó el día en el que el Volodimir Zelenski fue expulsado de la Casa Blanca por “no mostrar gratitud” por la ayuda estadounidense en su guerra de resistencia contra Rusia. El líder ucraniano, al que Donald Trump dijo en febrero del 2025 que no tenía las “cartas” en su poder, ha llegado esta mañana al despacho oval con la intención de demostrar que sí cuenta con una baraja de alto valor geoestratégico para Estados Unidos.En su reunión a puerta cerrada con Trump previa al funeral del senador republicano Lindsey Graham, uno de sus mayores aliados en el Capitolio, Zelenski pretendía pedir más ayuda militar al mandatario, concretamente de defensa aérea, así como una participación activa de Trump para reactivar las negociaciones de paz con Rusia. Para tratar de convencerlo, tenía en su mazo el papel crucial que puede tener Kyiv en la guerra que están librando EE.UU. e Israel contra Irán, un conflicto cada vez más entremezclado con la guerra de Ucrania.El mandatario ha celebrado a través de sus redes sociales que ha tenido “una gran reunión” con Trump, le ha dado las gracias por “todo lo que hacemos juntos para proteger las vidas de los ucranianos” y le ha expresado sus condolencias por el fallecimiento de Graham. Ambos líderes han avanzado en la emisión de “licencias para la producción de interceptores Patriot”, prometidos por Trump a principios de mes en Ankara, en el marco de la cumbre de la OTAN, después de años buscando esa concesión de Washington. “Estoy agradecido a los EE.UU. por su firme apoyo”, ha sentenciado Zelenski a través de X.Zelenski ha puesto en valor que la ayuda de EE.UU. a Ucrania ya no es unidireccional. El sábado, sus servicios de inteligencia reunieron pruebas de que Rusia estaba proporcionando a Irán vigilancia por satélite de las bases estadounidenses en la región, así como de los aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico. Ese mismo día, Ucrania atacó un buque iraní en el mar Caspio, al que acusó de transportar carga militar entre Irán y Rusia. Fue el primer ataque de Kyiv contra el enemigo de Washington en sus cinco meses de guerra de agresión contra Teherán, que de momento no ha conllevado ninguna victoria estratégica clara.El incidente demostró que las dos guerras están relacionadas y podrían estarlo de manera más directa en un futuro. Ucrania lleva años advirtiendo de que Irán ha proporcionado a Rusia drones baratos pero efectivos, así como misiles de corto alcance, lo que ha obligado a Kyiv a desarrollar nueva tecnología de defensa aérea. Pero sigue necesitando sistemas convencionales de defensa, por lo que la posibilidad de construir misiles antiaéreos Patriot en su territorio supondrá un gran avance.Lee tambiénEl líder ucraniano ha viajado a Washington para asistir al funeral del senador Graham, uno de los senadores que más presionó –en público y privado– para convencer a Trump sobre la necesidad de mantener viva la ayuda a Ucrania. Graham murió de forma repentina el 11 de julio, un día después de regresar de Kyiv, tras una reunión con Zelenski en la que reveló un acuerdo bipartidista en el Senado para aumentar la presión sobre Rusia con nuevas sanciones a su petróleo. El funeral del senador también ha llevado al primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, al despacho oval de la Casa Blanca, donde ha entrado por una puerta lateral quince minutos después de la salida de Zelenski por el mismo lugar.Aunque Trump llegó al poder el año pasado prometiendo que pondría fin a cualquier gasto innecesario en guerras externas, aliados como Graham trabajaron incansablemente para influir exitosamente sobre el presidente, especialmente en la ayuda a Ucrania y la determinación para atacar Irán. Tras su fallecimiento, Kyiv y Tel Aviv han perdido a un gran amigo, por lo que las reuniones de Zelenski y Netanyahu en Washington, tanto con Trump como con legisladores en el Capitolio, se presentaban como determinantes para llenar el vacío dejado por Graham.La semana pasada, dos personalidades MAGA anunciaron un importante giro con respecto a Ucrania. La influencer de extrema derecha Laura Loomer, también muy influyente en Trump, se reunió con Zelenski en la capital ucraniana y después se retractó públicamente de haber apoyado a Rusia, algo que fue recibido con sorpresa en Washington. Del mismo modo, el podcaster MAGA Tim Pool ha pasado de decir que Ucrania era “enemiga de EE.UU.” a pedir públicamente a Trump que le brinde la ayuda necesaria para ganar la guerra.Zelenski busca nuevos aliados en Washington tras el fallecimiento del senador Graham un día después de visitar KyivTrump, que en febrero del 2025 regañó a Zelenski en la Casa Blanca, ha adoptado con el paso del tiempo una postura más cordial, mientras ha suavizado su cercanía con Moscú, en parte, por su ayuda recíproca con Irán. Ambos líderes se reconciliaron en una corta reunión en la Basílica de San Pedro, poco antes de otro funeral, el del papa Francisco. Meses después, Zelenski viajó a la Casa Blanca acompañado de líderes europeos, después de que Trump se hubiera reunido con Vladimir Putin en Alaska, y se fue con la promesa de Trump de que trabajaría para un alto el fuego.Sin embargo, la relación volvió a agriarse en otra reunión en la Casa Blanca en octubre, después de que el republicano insistiera en que solo habrá paz a cambio de concesiones territoriales. En su último encuentro, este mismo mes en Ankara, en el marco de la cumbre de la OTAN, los dos presidentes ya exhibieron un marcado cambio de tono, y Trump anunció que iba a autorizar a Ucrania a producir misiles Patriot en el país. Este martes, los dos líderes han posado sonrientes y, aunque todavía no hay comunicado oficial de la Casa Blanca, el presidente ucraniano ha mostrado satisfacción en su versión del encuentro.