Los dos accidentes registrados en menos de una semana en los juegos mecánicos instalados en el parque Samanes han vuelto a poner sobre la mesa el debate de quién verifica que estas atracciones —que regularmente se instalan durante las fiestas de la ciudad— sean realmente seguras para operar.El primer incidente ocurrió el 20 de julio, cuando una mujer de 56 años sufrió una caída de aproximadamente 10 metros tras salir expulsada de un juego mecánico.Juegos mecánicos de Samanes vuelven a ser clausurados tras vulneración de sellos: ciudadano resultó afectado en nuevo incidenteLas autoridades informaron que el segundo hecho se registró el sábado 25 de julio. En esa ocasión, un ciudadano resultó afectado mientras utilizaba una de las atracciones, aunque no se ofrecieron mayores detalles.PublicidadLuego del primer caso, el Municipio de Guayaquil dispuso la clausura de los juegos mecánicos. No obstante, este domingo, 26 de julio, personal de la Dirección de Justicia y Vigilancia, la Comisaría Municipal, agentes de control municipal (ACM) y la Policía Nacional verificaron que los sellos habían sido vulnerados y que las atracciones seguían operando, por lo que procedió a clausurarlas nuevamente.En ese contexto, expertos advierten que aún existe un vacío normativo sobre la evaluación técnica de estas estructuras y la supervisión permanente durante su operación.Para Juan Peralta, docente investigador de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), el problema va mucho más allá del cumplimiento de un trámite administrativo. PublicidadPublicidad“Es importante destacar primero que no hay una regulación formal para la operación de un parque de este tipo”, sostiene el catedrático, quien considera que una de las principales debilidades está en la falta de criterios de seguridad industrial desde el diseño de muchos equipos, especialmente aquellos construidos de manera semiartesanal.Peralta señala que otro de los problemas es la forma en que se realizan los mantenimientos.“Este tipo de juegos, por bajos costos, tienden a tener mantenimiento correctivo; correctivo es cuando aparece la falla”, manifestó.Frente a ello, plantea migrar hacia una cultura de mantenimiento preventivo, con revisiones periódicas de los sistemas mecánicos y eléctricos antes de que ocurra un desperfecto.Peralta explicó que la evaluación tampoco debería limitarse al momento en que el juego queda instalado.A su criterio, las inspecciones deberían comenzar desde la cimentación, continuar con la verificación estructural y extenderse durante toda la operación del juego.PublicidadDentro de esas revisiones, considera indispensable analizar la estabilidad del suelo, la integridad de la estructura, soldaduras, uniones mecánicas, sistemas eléctricos y electromecánicos, además de comprobar el comportamiento del equipo tanto en vacío como con pasajeros.Aunque actualmente el trámite contempla un informe firmado por un ingeniero mecánico, Peralta sostiene que la seguridad de estos sistemas requiere conocimientos mucho más amplios.El académico propone fortalecer las competencias técnicas de quienes realizan las evaluaciones y avanzar hacia una normativa específica para juegos mecánicos.Incluso plantea que el país desarrolle estándares técnicos propios que luego puedan ser incorporados mediante ordenanzas locales.Bomberos de Guayaquil vigilan medidas contra incendiosEl Cuerpo de Bomberos de Guayaquil confirmó que los juegos del parque Samanes fueron inspeccionados el 15 de julio y el 18 de julio recibieron el permiso de funcionamiento correspondiente.Durante esa revisión se comprobó el cumplimiento de las medidas mínimas de seguridad contra incendios, entre ellas la instalación de extintores, señalética, un generador de energía eléctrica y demás requisitos contemplados para este tipo de establecimientos.Sin embargo, la entidad aclara que su competencia no incluye revisar el funcionamiento ni el estado mecánico de los juegos. Su inspección está orientada exclusivamente a verificar las condiciones de prevención y respuesta ante incendios, requisito indispensable para que posteriormente el operador obtenga la tasa de habilitación municipal.Para acceder a ese permiso, los propietarios deben presentar un certificado de uso de suelo, un informe suscrito por un ingeniero mecánico responsable, un plan de emergencia por tratarse de un sitio de concentración pública, contratos para seguridad física y atención prehospitalaria, además de contar con un generador eléctrico.En lo que va de 2026, los bomberos han realizado cuatro inspecciones a circos y juegos mecánicos, mientras que en 2025 efectuaron doce. En todos los casos se otorgó el permiso de funcionamiento.Cimeg propone retomar la certificación obligatoria de atracciones mecánicasDurante los últimos días surgió el debate sobre qué entidad es la competente para certificar que los juegos mecánicos estén aptos para el uso del público.Una vocera del gremio informó que habían obtenido el permiso de funcionamiento mediante un integrante del Colegio de Ingenieros Mecánicos del Guayas (Cimeg).Sobre este tema, Fausto Castro, representante del directorio del Cimeg, explicó que desde 2019 el colegio dejó de tener la facultad obligatoria de emitir certificaciones para estos juegos. Aclaró, además, que una verificación técnica no es lo mismo que una certificación.Recordó que desde 1998 existía una normativa que obligaba a los administradores de juegos mecánicos a obtener un informe técnico del Cimeg antes de iniciar el trámite municipal para su funcionamiento.Sin embargo, señaló que el permiso del parque Samanes fue emitido por un ingeniero que trabaja de manera independiente. “Se está tomando el nombre del colegio. La forma en la que lo está haciendo no es la correcta”, afirmó Castro.Indicó que el Cimeg cuenta actualmente con un grupo de ocho ingenieros calificados para realizar estas verificaciones, de un total de aproximadamente 2.000 socios.“Tenemos un grupo de colegas calificados. Actualmente somos ocho que estamos preparados para eso”, dijo al explicar que son los únicos capacitados para efectuar este tipo de inspecciones.Las revisiones contemplan tres visitas de campo para evaluar la parte motriz, el sistema eléctrico y las condiciones de seguridad de cada atracción. Cada aspecto se califica mediante una lista de requisitos y también se evalúa al operador encargado del juego.“Para que un juego sea aprobado por el colegio debe pasar con 75 puntos para arriba”, señaló.Sobre el accidente de la mujer de 56 años, Castro consideró que una posible falla habría sido la ausencia de apoyabrazos en el asiento y la incorrecta colocación del cinturón de seguridad.“El cinturón salía de atrás en la nuca y eso no debe ser así. El cinturón de seguridad debe estar en la cintura y tiene que tener tres puntos de apoyo: dos al costado y al centro (el que evita que salgas disparado), y aparte el apoyabrazos evita que se desplace lateralmente”, explicó.Como solución, planteó reformar la normativa para que el Cimeg vuelva a tener la obligación de certificar los juegos mecánicos, al considerar que el colegio cuenta con el personal y la preparación técnica para realizar esos controles. (I)
¿Quién certifica que un juego mecánico es seguro?: dos accidentes en el parque Samanes ponen en discusión los controles
Especialistas advierten vacíos en el control de juegos mecánicos y el Cimeg propone retomar la certificación obligatoria.











