Isidro Fain�Actualizado Martes,
julio
17:37Hace no demasiados a�os, durante mi intervenci�n en el encuentro navide�o de la Fundaci�n La Caixa, dediqu� unas palabras a Josep Vilarasau. Nunca pierdo ocasi�n de ponderar su figura, y aquel d�a, ante toda la plantilla, expres� lo afortunado que me sent�a por haber podido trabajar a su lado, adem�s de destacar su inmensa contribuci�n al �xito de La Caixa. Ped� un aplauso en su honor, y todos los empleados respondieron con una larga y muy sentida ovaci�n. Vilarasau, que estaba en primera fila, cogi� el micr�fono y dijo: "Exagera, pero me gusta".Conoc� a Josep Vilarasau hace m�s de 40 a�os. Este que acabo de describir es solo un episodio anecd�tico en cuatro d�cadas de momentos compartidos. Pero permite atisbar algunos de los rasgos definitorios de su car�cter: la inteligencia, la sagacidad, la elocuencia, una sorna exquisita. Y, es sobre todo, una buena muestra de su estrecho v�nculo y de su profundo compromiso con la Fundaci�n Bancaria La Caixa, de quien ha sido Presidente de Honor hasta el �ltimo momento.Aquella ovaci�n de los empleados fue un homenaje espont�neo m�s que merecido. Porque no, no exageraba, Josep. No exagero en lo m�s m�nimo si digo que nos ha dejado uno de los mejores banqueros del siglo XX. Un banquero que, transcendiendo con creces el �mbito financiero, reforz� la base del gran grupo que hoy compone La Caixa.Resulta dif�cil concentrar en estas l�neas todos los hitos de su trayectoria. Ingeniero de formaci�n, lleg� a La Caixa en 1976, ya con un s�lido bagaje como alto funcionario del Estado, en las direcciones generales del Tesoro y de Pol�tica Financiera, y tambi�n en puestos de mando en Telef�nica y Campsa.A partir de su pasi�n por las matem�ticas (alababa la belleza y la armon�a de las progresiones aritm�ticas) y con la precisi�n de un director de orquesta -como buen mel�mano que era-, Josep abordaba los procesos de innovaci�n y cambio desde las formas m�s sublimes de excelencia, precisi�n y eficacia. Me refiero a procesos altamente complejos que permitieron construir y expandir La Caixa. Como l�der, era amante de los matices y siempre quer�a ir un paso m�s all�. Superar los l�mites. Por eso planteaba constantes desaf�os constructivos a su equipo. Ante situaciones y retos complejos, ten�a un planteamiento recurrente: �Por qu� dice usted que esto no es posible? Desde ese esp�ritu inconformista y desde su f�rrea independencia alcanz� cotas de valor incalculable. A m� me fich� durante un vuelo del Puente A�reo, en 1981, y en aquella conversaci�n ya se reflejaron nuestros puntos en com�n sobre la naturaleza y las oportunidades de desarrollo del negocio financiero. Globalmente, durante sus casi tres d�cadas al frente de La Caixa sent� las bases para convertirla en un gigante financiero. Apost� por la tecnolog�a inform�tica para modernizar los procesos y fue el creador de su holding de participadas. En lugar de internacionalizar el negocio bancario, como hicieron otras entidades, Vilarasau opt� por construir un grupo industrial, en colaboraci�n con directivos de primer orden.Se trataba de un grupo de participaciones mayoritarias en compa��as de servicios, estrat�gicas para la econom�a, con presencia internacional y que abarcaban diferentes sectores (telecomunicaciones, energ�a, infraestructuras, banca, agua). De entre todos estos logros, querr�a destacar dos puntos de inflexi�n. En primer lugar, la que fue una de las grandes operaciones de Vilarasau: la fusi�n, en 1990, de la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona. En segundo lugar, y m�s en el terreno simb�lico, fue Josep quien convenci� a Joan Mir� para que dibujara la estrella del logotipo de La Caixa, convertida en un tapiz que sigue presidiendo la entrada de los servicios centrales de la entidad en Barcelona.A Josep le debemos, entre otros, tres grandes proyectos que siguen plenamente vigentes. Es el caso de las prestigiosas becas a la excelencia, gracias a las cuales m�s de 6.700 estudiantes e investigadores han tenido la oportunidad de formarse en las mejores universidades y centros de investigaci�n del mundo. Vilarasau tambi�n apoy�, en 1995, la creaci�n de IrsiCaixa en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona. Hoy, este centro es una referencia internacional. No solo en la lucha contra el sida, sino tambi�n de otras enfermedades infecciosas. Y, ya en el �mbito cultural, Vilarasau fue el impulsor de la Colecci�n de Arte Contempor�neo de la Fundaci�n La Caixa, que actualmente cuenta con m�s de 1.000 obras.Todo lo relatado sintetiza, de forma muy somera, a�os de vivencias compartidas con el que para m� ha sido un innegable referente profesional. Le recordar� y le reivindicar� con la admiraci�n, el respeto y el cari�o que le profeso desde hace m�s de 40 a�os. Y es este mismo afecto el que quiero trasladar tanto a Lola, su mujer, como a Daniela, Diego y Bruno, sus tres hijos, en estos momentos de tristeza profunda.Josep, no exagero cuando digo que tu legado es �nico e irrepetible. Y que lo haremos pervivir en nosotros y en quienes nos sucedan. Gracias siempre, gracias por tanto. Descansa en paz.Isidro Fain� es presidente de la Fundaci�n La Caixa.










