David GuerreroBarcelona 28/07/2026 14:38 Actualizado 28/07/2026 15:15 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa elevada cifra de 137 heridos por inhalación de humo en el incendio de la línea 1 del metro de Barcelona podría haber sido mucho más baja si los pasajeros no hubiesen abierto las puertas para salir corriendo por el túnel. Cuando estas se abrieron, fue cuando entró con fuerza la densa nube de humo negro que dificultó la respiración de muchos de los pasajeros.El conductor recibió la orden del centro de control del metro de retroceder hasta la estación de Clot para evacuar desde allí a los pasajeros con facilidad desde el andén. Para hacerlo, tenía que dirigirse a la cabina de conducción del otro extremo del tren, “siguiendo el protocolo establecido para estos casos en todo momento”, según el consejero delegado de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Xavier Flores. En el tiempo que tardó en cruzar el convoy, los pasajeros más nerviosos ya habían activado los tiradores de emergencia y abierto las puertas para salir andando por el túnel, lo que impidió que el tren se pusiese en marcha. “Habríamos tenido menos personas atendidas por los servicios de emergencia si no hubiesen abierto las puertas”, concluye Flores, que al mismo tiempo se muestra “comprensivo con la situación de quien estaba dentro del túnel y quería salir de allí”.Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local