CIUDAD JARD�NUna vendedora levemente sexy mostraba nuestro viejo hogar como si fuera la representaci�n de una casa y no una casa'Cansada', de Ram�n Casas, expuesta en el Dallas Museum of Art.Actualizado Lunes,

julio

23:39Audio generado con IALA VIEJA casa de mis padres apareci� en Idealista hace seis a�os y volvi� al mercado en 2026 a trav�s de un anuncio-clip de Instagram que parec�a una caricatura del g�nero: una vendedora levemente sexy mostraba nuestro viejo hogar como si fuera la representaci�n de una casa y no una casa: el sal�n que ya no estar sino sal�n; la cocina, donde nadie preparar� nada que sea menos que un tartar de champagne con trufas, el home-office, donde grabar�s v�deos para tus redes; el vestidor, que es lo que de verdad importa; la habitaci�n en suite, donde ser�s el rey de Persia.Despu�s, la mujer dedicaba la segunda parte del v�deo a parlotear como una vendedora de l�mparas m�gicas: �Y este tesoro no vale 1.000, no vale 900, no vale 800, vale...�.Para saber m�sA su espalda, la casa aparec�a reformada y embellecida seg�n unos c�digos de semilujo y blanca luminosidad que podr�amos llamar �condominio en Dub�i�. Barandillas de vidrio, suelos de cer�mica beige, sof�s en L volcados sobre un televisor del tama�o de una piscina ol�mpica, una isla de cocina hecha en ese gres que promete durar 1.000 a�os... Hab�a un plano disponible. Illo tempore, nuestra casa ten�a una distribuci�n circular: o sea que se pod�a ir del estar a la cocina por un lado o por el contrario y aquel s� que era un lujo por el que hoy me dejar�a cortar una oreja.Por lo visto en el plano, la �tima reforma sacrific� uno de esos pasos para ganar un cuarto de lavander�a. �Un cuarto de lavander�a?�S�per fea�, escribimos en el chat familiar aquellos que habitamos el piso cuando fue otro. �No me gusta nada�. �Mi casita�. �M�s vulgar imposible�. �Es como un robo de todo lo bonito que ya no existe. Me da mucha pena�. �Y ese precio�. �Y Pap� regalandola por 50 pesetas�. �Qu� hijos de puta�. En nuestra �poca, aquella casa se nos ca�a a cachos, ese es el resumen m�s justo. Las goteras en el techo parec�an arpilleras de Manolo Millares, los toldos se desgarraban en cada temporal y la moqueta era para el asma de mi hermana lo que la jungla de Vietnam fue para el Ej�rcito de EEUU. Todo tend�a al desastre, s�, pero aquella era una casa en la que se amaba, se odiaba, se re�a y se lloraba.Era una casa y no una imagen aspiracional. Por eso lo de �hijos de puta�.Bueno. Despu�s del descargo de estas l�neas me siento un poco culpable y melanc�lico. �Escribe MAR si quieres saber m�s sobre este estupendo �tico�, dec�a el texto del anuncio de Instagram. En los comentarios, se suced�an mensajes que consist�an en eso: MAR, MAR, MAR. O sea, que el anuncio cumpli� con su funci�n. Supongo que es una tonter�a ir contra el mundo.