“No es mi hermano, es fundamentalmente David Sánchez”, y “no es mi mujer, es Begoña Gómez”, y ambos están sufriendo una estrategia de “deshumanización” por parte de la derecha a través de sendos procedimientos judiciales impulsados “por una causa política”. Así de duro se mostró este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la rueda de prensa que ofreció para hacer balance del curso político antes del parón veraniego, una comparecencia en la que evitó criticar a los jueces que han instruido y juzgado estos casos, pero en la que sí afirmó que “no es una opinión, es un hecho” que PP y Vox, personados como acusaciones populares en ambos procedimientos, están actuando con “intencionalidad”.
Sánchez defendió abiertamente la honradez tanto de su hermano como de su esposa ante la “deriva judicial” que, dijo, padecen, y lo hizo elogiando su trayectoria profesional como muestra de que no necesitan de su influencia para lograr buenos empleos. “Mi hermano David Sánchez es licenciado en Económicas por ICADE, licenciado en composición y dirección de orquesta por la Universidad Rusa de San Petersburgo, donde vivió seis años, habla perfectamente ruso, inglés, francés e italiano, y es una persona que ha dedicado toda su vida a trabajar de forma íntegra y a formarse”, aseveró el presidente.






