Los incendios forestales que asolan Madrid, Ávila, Toledo y Castellón condicionan el tradicional balance del curso político de Pedro Sánchez este martes en el Palacio de La Moncloa. Sánchez ha comenzado su comparecencia refiriéndose precisamente a esta cuestión y ha pedido unidad entre las administraciones para la reconstrucción tras los incendios. El presidente del Ejecutivo ha hecho un nuevo llamamiento para conformar un pacto de Estado por la emergencia climática y ha cargado contra el “negacionismo climático de la derecha”. Además, ha trasladado su “reconocimiento a todos los trabajadores que luchan contra el fuego en primera línea” y ha alertado de una nueva ola de calor que dificultará la extinción de los incendios activos y elevará el riesgo de nuevos fuegos.Este martes, el Gobierno ha declarado en el último Consejo de Ministros antes del parón del verano las zonas afectadas por los fuegos forestales como gravemente dañadas y aprobará una prestación extraordinaria para los trabajadores afectados por los incendios, que ascenderá al 70% de la base reguladora y se podrá cobrar hasta un máximo de cuatro meses. Frente judicialEl frente judicial es el gran talón de Aquiles del Gobierno. La semana pasada, José Luis Rodríguez Zapatero negó su participación en el rescate de 53 millones de euros de la aerolínea Plus Ultra y no aclaró el origen de las joyas tasadas en 1,3 millones de euros que guardaba en una caja fuerte en su despacho, facilitado por el PSOE enfrente de su sede en Ferraz. Sánchez ha insistido este martes, a preguntas de los periodistas, en que respalda la “presunción de inocencia” del antiguo líder de los socialistas. “Yo no soy el portavoz del presidente Zapatero”, ha remachado, sin embargo, y ha recordado que le tocará al expresidente dar las explicaciones correspondientes.En otro tono ha abordado el presidente del Gobierno los casos judiciales que afectan a su esposa y a su hermano. Respecto al caso de David Sánchez, recientemente condenado, ha defendido su amplio currículum: “Es una persona que se ha dedicado a trabajar toda su vida”: “No es solo mi hermano, es David Sánchez”. Sobre su esposa, Begoña Gómez, imputada por tráfico de influencias y malversación, el presidente del Gobierno ha recordado que su mujer renunció a su empresa cuando él entró en La Moncloa para evitar cualquier conflicto de interés: “Era una profesional antes de que yo la conociera”, ha zanjado. “No es mi mujer, es Begoña Gómez. Con este tipo de estrategias lo que se hace es deshumanizar a personas”, ha insistido. “La pareja de un presidente del Gobierno tiene que renunciar a su carrera profesional? ¿Esa es la España que queremos?“, se ha preguntado.Ya en clave de balance de fin de curso, Sánchez ha sacado pecho por la buena marcha de la economía, y ha presumido de que, con todo (las crisis energéticas, comerciales y geopolíticas), España es el país que más crece dentro de la eurozona. En lo que respecta a lo puramente político, algo menos boyante, el presidente del Ejecutivo ha recordado también que han logrado la aprobación de “26 normas con rango de ley”, en un difícil contexto parlamentario. Y en una legislatura en la que el Gobierno no ha podido sacar adelante unos Presupuestos: “Nuestra intención es presentar los Presupuestos y aprobarlos”, ha remachado.En esta línea, el líder del Ejecutivo ha subrayado, por ejemplo, la buena marcha del empleo, la ejecución de los fondos europeos, una inversión “récord” en I+D o el competitivo precio de la electricidad en España, gracias a un mix energético marcado por las renovables. Sánchez ha afirmado haber tomado “decisiones valientes que han molestado a unos pocos”. En ese sentido, el presidente ha recordado la última medida de reducción de impuestos a los combustibles por el impacto del enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel con Irán: “La pregunta es: ¿cómo habrían respondido otros ante estas crisis?“, ha zanjado.La buena noticia con la que ha llegado Sánchez a la comparecencia es la tasa de paro del 9,87%, que ha vuelto a bajar del 10% en el segundo trimestre del año y es la más baja desde 2008. El número de personas trabajando en España marca un nuevo récord, rozando los 22,8 millones. En su comparecencia, en la que ha ido saltando de temática en temática, el presidente del Gobierno ha resaltado el proceso de “desconcentración” (que no descentralización) en el que se ve inmerso su Ejecutivo y, en este sentido, ha anunciado que la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública, cuya creación fue acordada en julio del año pasado, estará en Zaragoza.Sobre la vivienda, una de las cuestiones más peliagudas —y uno de los mayores focos de preocupación de la población, según las encuestas—, Sánchez ha insistido en que “queda muchísimo por hacer”, pero que se empiezan a observar los efectos que tiene la ley de vivienda en aquellas autonomías donde se aplican los límites a los precios del alquiler en las denominadas “zonas tensionadas”. “Dejen a un lado el sectarismo”, ha advertido el presidente a las comunidades que, dentro de sus competencias, se niegan a aplicar esta medida. En este sentido, Sánchez ha afirmado que, en el primer trimestre de este año, se han alcanzado niveles de construcción de vivienda pública no vistos en 18 años.
Sánchez pide unidad para la reconstrucción tras los incendios y carga contra el “negacionismo climático”
El presidente del Gobierno presume de la buena marcha de la economía española en un momento de fuerte incertidumbre











