El fin de semana el delantero Gonzalo Morales se convirtió en la figura de Barracas Central al marcar el gol de la victoria frente a River Plate en el estadio Monumental. Menos de 48 horas después, su nombre dejó las páginas deportivas para pasar a las policiales: su expareja, Karen, lo denunció formalmente por violencia de género, exponiendo agresiones físicas, psicológicas y verbales, además de difundir capturas de chats donde constaban los ataques y presuntas maniobras de encubrimiento del entorno familiar.
Como respuesta automática a la repercusión pública, Barracas emitió un primer comunicado institucional expresando su "más enérgico rechazo a toda forma de violencia de género" y aguardando la confirmación legal. Sin embargo, con el correr de las horas y la formalización judicial de los hechos, el club endureció su postura: este lunes confirmó oficialmente que separó del plantel a Morales.
"Ante la formalización de una denuncia en la Justicia contra el futbolista [...] y como medida preventiva, se ha resuelto separarlo del plantel profesional de Primera División hasta que se esclarezcan los hechos y avancen las actuaciones judiciales correspondientes", señaló el nuevo escrito, renovando su compromiso con los valores éticos. Mientras tanto, la Justicia dictó una medida de restricción perimetral para proteger a la víctima.












