La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, mantuvo este lunes una cena reservada con una decena de los principales empresarios del círculo rojo, en el cierre de su primera jornada de actividades en Buenos Aires. El objetivo fue escuchar de primera mano las opiniones del sector privado sobre la marcha de la economía, los desafíos pendientes y las reformas estructurales que considera necesarias para consolidar la recuperación.

El encuentro se comenzó a las 20 en un salón privado del restaurante del Palacio Duhau, en el barrio porteño de Recoleta, luego de una agenda que incluyó reuniones con el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, un encuentro con el Gabinete nacional, una conferencia de prensa y una actividad con estudiantes universitarios.

Según fuentes cercanas a los asistentes a la reunión, Georgieva adoptó un perfil principalmente receptivo durante la cena. Tras un breve saludo inicial, promovió un intercambio con los empresarios para conocer cómo evalúan la situación económica, cuáles son los principales obstáculos para la actividad y qué sectores consideran que aún permanecen al margen de la recuperación.

"Estuvo muy amigable y nadie se jugó mucho a nada. En este tipo de cenas nadie se juega", resumió uno de los asistentes, en una frase citada por Clarín. Otro empresario señaló que la titular del FMI "preguntó cómo veíamos las cosas" y que el intercambio se desarrolló en un clima distendido, sin definiciones contundentes por parte de los invitados.