El nombre de Juliana Guerrero es uno más que divide a la izquierda golpeada tras las elecciones presidenciales. Con solo 24 años, ha sido reconocida como una de las personas más poderosas del saliente gobierno de Gustavo Petro, una de las más cercanas al jefe de Estado y también una de las más controversiales. La revista Semana publicó este fin de semana denuncias y pruebas de empresarios que la señalan de liderar un entramado en el que les exigía millones de pesos a cambio de contratos públicos, con la ayuda de su hermana Verónica. El saliente presidente las defendió, como lo ha hecho en el pasado, y Juliana negó los hechos en un comunicado. Pero también recibió duras críticas de figuras de la izquierda que rechazan el respaldo que le ha dado el presidente.“Una de las principales razones por las que mucha gente decidió no apoyarnos en la elección presidencial fue el desgaste provocado por casos como este”, dijo una concejal de Bogotá llamada Heidi Sánchez. Tras la denuncia, Guerrero renunció a ser la delegada del Gobierno en el consejo directivo de la Universidad Popular del Cesar, departamento del Caribe del que es oriunda. El nuevo escándalo arranca porque tres empresarios, cuyas identidades ha protegido la revista Semana, se acercaron al medio para denunciar a Juliana y Verónica. De acuerdo a sus testimonios, las hermanas les cobraron un millón de pesos para una cita con ellas, en la que discutieron la posibilidad de favorecerlos con contratos públicos. Luego Juliana se comprometió a favorecerlos a cambio de 200 millones de pesos, unos 65.000 dólares, más el 10% del valor de cada proyecto adjudicado. Verónica hizo seguimiento a los pagos y fue la encargada de la comunicación con ellos mientras mostraba seguimiento a la adjudicación de los proyectos. Las apoyaba un hombre cercano, llamado David Trespalacios y conocido como David Swagger, quien recibió parte del dinero en su cuenta bancaria. Otros pagos fueron directamente a las cuentas de Verónica.“Las hermanas les prometieron la entrega de una iniciativa para instalar cámaras de seguridad patrocinadas por el Ministerio del Interior, un proyecto para la construcción de un acueducto en un municipio del Cesar con la plata del Ministerio de Vivienda y un plan de mejoramiento de hogares en varios pueblos”, dice el reportaje de Semana. Según el reportaje, los empresarios cuentan que alcanzaron a pagar 600 millones de pesos, alrededor de 165.000 dólares, entre finales del 2024 y en 2025, mientras esperaban la aprobación de los contratos. Ante las demoras, Verónica daba mensajes de tranquilidad por WhatsApp: “Juliana tiene reunión hoy con el jefe de jefes”, decía sobre una reunión de su hermana con el presidente. “Sí. El jefe de jefes ya dio claridades y nos firma descongelamiento de los recursos de los ministerios”, dice en otro chat. “Nos robaron y no quieren devolver la plata”, dicen ahora los empresarios que, molestos, entregaron a la revista Semana fotos de los chats con Verónica y algunos también con Juliana. Gustavo Petro, sin embargo, no dio nada de credibilidad a los denunciantes y salió a defender a las hermanas Guerrero. “Es Juliana y su hermana las que deben poner ya la denuncia contra los empresarios que buscaron corromperlas y si recibieron dinero, devolverlo y colaborar con la justicia”, escribió en X. “Si es verdad, dieron dineros como pendejos, pensando que los ministros o yo mismo, actuamos por presiones de mujeres o por codicia”, señaló en otro. Cuando el medio El Colombiano publicó en esa misma red social que él sabía de las denuncias contra Trespalacios, solo respondió: “Jajajajja”. Aunque la revista Semana no alude a una relación sentimental entre Petro y Juliana Guerrero, el mandatario negó cualquier vínculo de ese tipo. “No mezclo la sexualidad con el trabajo. Menos me dejó impresionar en mis decisiones políticas”, escribió.Las denuncias contra Juliana Guerrero ya suman meses, y la semana pasada fue llamada a juicio por haber presentado títulos falsos para ser nombrada viceministra de la Juventud por Petro, algo que finalmente nunca ocurrió. El caso nació de una denuncia de la congresista de izquierda pero no petrista Jhennifer Pedraza, quien, tras la revelación de Semana, hizo un anuncio: “Acabo de presentar una segunda denuncia contra Juliana y Verónica Guerrero por los presuntos delitos de tráfico de influencias de particular, concierto para delinquir, cohecho por dar u ofrecer y enriquecimiento ilícito de particulares”, dijo. “Los petristas me dijeron racista, machista y loca por insistir en lo grave de este caso”, añadió, viendo que muchos del petrismo han decidido hablar en contra de las Guerrero. A ese sonado escándalo se suman los señalamientos de la actual gerente del Fondo Adaptación, Angie Rodríguez, quien este domingo reiteró en una entrevista a RCN que la joven presionaba a funcionarios de distintas entidades del Ejecutivo para definir contratos y pedir puestos. Rodríguez asegura que ella advirtió al presidente sobre estas irregularidades y le pidió apartar a Guerrero de su rol en la Universidad Popular del Cesar, pero el mandatario desatendió la recomendación.Parte de la izquierda salió a criticar al presidente por el respaldo. Una voz notoria es la de la exesposa del mandatario, Mary Luz Herrán, quien militó con él en la extinta guerrilla del M-19, ha sido permanente apoyo del presidente y considera que en este caso Petro mezcló lo personal con lo político. “Hoy es imposible apoyarte cuando tú mismo me decías que es la razón, la que está por encima del corazón. Que debíamos separar lo personal de lo político”, escribió. “No defiendas lo indefendible”. Te he apoyado en el 99% de tus aciertos y desaciertos. Te he apoyado hasta en medio de tus olvidos. Hoy es imposible apoyarte cuando tu mismo me decías que es la razón, la que está por encima del corazón. Que debíamos separar lo personal de lo político. Pero fallaste en esto… https://t.co/yPZSdjjoPj— Mary Luz Herrán (@MaryLuzHerran) July 27, 2026
Un sector de la izquierda toma distancia del respaldo de Petro a Juliana Guerrero, señalada de corrupción
La joven de 24 años renuncia a ser delegada del Gobierno en la Universidad del Cesar tras enfrentar nuevos señalamientos de liderar un entramado de corrupción











