El caso de Juliana Guerrero sigue bajo la lupa de varias entidades estatales, luego de que a su corta edad, sin experiencia y sin títulos universitarios, ocupara espacios de poder en la Casa de Nariño - crédito @jguerrero112/InstagramLa nueva polémica sobre la presunta red de corrupción volvió a poner bajo la lupa los cargos, contratos e ingresos que Juliana Guerrero, la mujer considerada como la más fuerte en el Gobierno de Gustavo Petro, registró durante su paso por entidades del Gobierno nacional, en medio de diferencias entre sus declaraciones de bienes y rentas y otras cifras mencionadas en denuncias recientes.Guerrero reportó en registros oficiales pasos por el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), el Ministerio del Interior y el Ministerio de Ambiente, con ingresos declarados de $6.000.000 en 2021, $2.000.000 en 2022, $3.000.000 en 2023 y 2024, y $5.000.000 en una declaración posterior. En contraste, las denuncias recientes mencionan cobros de $1.000.000, anticipos de $200.000.000 y comisiones del 10%, montos que no aparecen reflejados en esas declaraciones.PUBLICIDADEl nuevo escrutinio surgió ante una investigación de Semana, que expuso una presunta estructura que Juliana habría integrado junto con su hermana, Verónica Guerrero. El reporte sostiene que la red habría operado con testimonios, audios, chats de WhatsApp y comprobantes de consignaciones bancarias. El contenido también señala que la operación habría comenzado en el segundo semestre de 2024 y se habría extendido a distintos departamentos del país. Asimismo, indica que las hermanas habrían ejercido influencia sobre entidades estatales entre 2024 y 2026, pese a no tener, según esa versión, una vinculación laboral formal en ese período.Guerrero negó públicamente haber recibido “dinero, comisiones o beneficios económicos por gestiones ante entidades públicas”. También aseguró que no mantiene “contratos ni nombramientos con el Gobierno nacional desde hace más de un año”.PUBLICIDADGustavo Petro, presidente de Colombia, brindó total respaldo a Juliana Guerrero - crédito Carlos Ortega/EFE