El próximo 12 de agosto, España vivirá un momento histórico e impactante: el disco lunar ocultará progresivamente el Sol, en un eclipse que se verá como parcial en todo el país y como total en una gran franja diagonal que cruza la Península desde el noroeste hasta Baleares.Pero, para que se produzca un eclipse solar, es necesaria una sincronía geométrica perfecta que sólo es posible cuando la Luna se encuentra en su fase nueva.La Luna, en nuevaEsta coincidencia, entre la fase nueva lunar y un eclipse solar, se debe a una cuestión de perspectiva y de posiciones en el espacio. Un eclipse de Sol se produce cuando la Luna se interpone exactamente entre la Tierra y nuestra estrella.En un eclipse solar, el Sol, la Luna y la Tierra se alinean perfectamente Instituto Geográfico NacionalEn esta alineación, la luz solar sólo ilumina la cara oculta de la Luna, la que no puede verse desde nuestro planeta. Por tanto, la cara visible queda completamente a oscuras y esto es, por definición, una luna nueva.Parecería, por tanto, que deberíamos vivir un eclipse solar cada mes, puesto que la Luna completa un ciclo entero de fases cada 29 días y medio aproximadamente. Sin embargo, no todas las lunas nuevas generan un eclipse.No sirven todas las nuevasLa razón es que la órbita de la Luna está inclinada (unos 5 grados) respecto a la de la Tierra alrededor del Sol. Esta inclinación hace que, la mayoría de las veces, la luna nueva pase “por encima” o “por debajo” del astro rey desde nuestra perspectiva. Sólo cuando Sol, Luna y Tierra coinciden en un mismo plano puede darse la alineación tan perfecta que requiere un eclipse solar.Los dos puntos de coincidencia, donde se cruzan los planos, se llaman nodos. Y, por tanto, los eclipses se producen siempre cerca de los nodos.En esta ilustración puede verse como, habitualmente, las lunas nuevas transitan por encima o por debajo del Sol según nuestra perspectiva y sólo generan eclipses en los nodos Instituto Geográfico NacionalEn los nodos es donde también se dibujan los eclipses de Luna, lo que a menudo plantea otra pregunta: ¿hay más eclipses lunares que solares?La respuesta es que no: ambos fenómenos ocurren en cifras muy similares a lo largo de los siglos. Pero lo que difiere radicalmente son las posibilidades de presenciarlos.Solares y lunaresCada año hay entre dos y cinco eclipses solares en todo el mundo. Sin embargo, situarse geográficamente en el lugar idóneo para verlos resulta muy complicado.La sombra que la Luna proyecta sobre la Tierra es pequeña, de pocos centenares de kilómetros de anchura. Aunque esta oscuridad se desplaza a lo largo de miles de kilómetros, debido al movimiento orbital de la Luna en combinación con la rotación de nuestro planeta, la superficie terrestre está cubierta mayoritariamente por océanos y zonas deshabitadas.La trayectoria de la sombra que proyecta la Luna en un eclipse de Sol (en gris oscuro) se desplaza a lo lago de miles de kilómetros pero es extraordinariamente estrecha Instituto Geográfico NacionalY es esta dificultad de observación la que convierte a los eclipses solares en fenómenos muy codiciados y genera la sensación de que son menos comunes que los lunares.Pero, en realidad, las condiciones de alineación son muy parecidas. Sólo que, en un eclipse lunar, la configuración pasa a ser Sol-Tierra-Luna, y este cambio de posiciones modifica totalmente la escala de la perspectiva.En un eclipse de Luna, la sombra que la Tierra proyecta hacia atrás es tan masiva que engulle a todo nuestro satélite en la oscuridad. Por eso, cualquier persona que se encuentre en la mitad del planeta donde sea de noche podrá contemplar el eclipse de Luna sin mayores dificultades.La regla de oroPor cierto, la geometría de un eclipse lunar implica que la fase de la Luna sea llena, ya que la cara que el Sol ilumina plenamente (antes que llegue el momento de la ocultación) es la visible desde la Tierra.En un eclipse de Luna, ésta se halla en fase llena, ya que su cara visible recibe de pleno la iluminación del Sol antes que la Tierra le oculte ESOAsí que, en conclusión, podemos afirmar que todo eclipse solar exige una luna nueva y todo eclipse lunar requiere una luna llena, aunque, a causa de las inclinaciones orbitales, no todas las llenas y nuevas son capaces de producir un eclipse.
Las matemáticas invisibles del 12 de agosto: eclipse solar y luna nueva
¿Por qué en un eclipse de Sol la fase de la Luna siempre es nueva? ¿Y, entonces, por qué no tenemos un eclipse solar cada mes?












