He escrito ya en este mismo espacio varias columnas sobre esta cuestión. La atrocidad en que consiste la eufemísticamente denominada “gestación subrogada” o “gestación por sustitución”, incluso en nuestra legislación, me lleva a ello cuando leo noticias relevantes al respecto.
Dos últimas referencias se han producido muy recientemente en los medios de comunicación, lo que me lleva a reiterar estas reflexiones.








