La Policía Nacional Civil (PNC), el Sistema Penitenciario (SP), el Ministerio de Gobernación (Mingob) y el Ejército de Guatemala ejecutaron un operativo en el Centro de Detención Preventiva de Puerto Barrios, Izabal, donde trasladaron a 56 privados de libertad señalados de integrar una estructura dedicada al narcomenudeo, sicariato y trata de personas.

Según las autoridades, el grupo delictivo coordinaba hechos violentos desde el penal hacia distintos puntos del país, incluido el departamento de Guatemala, bajo las órdenes de Roberto Gordillo Coronado, alias La Minga, quien continuaba dirigiendo la organización desde el centro de máxima seguridad Renovación I.

Durante las requisas, las autoridades localizaron 57 teléfonos celulares, un router de internet, paneles solares, radios de comunicación, televisores, objetos punzocortantes, licor clandestino y drogas. Además, demolieron estructuras construidas ilegalmente dentro del penal.

La intervención también derivó en una alteración del orden que dejó tres privados de libertad fallecidos, luego de que un grupo intentó retomar el control del centro carcelario.

Durante el programa Impacto Directo, de Guatevisión, el caso fue analizado por especialistas, quienes coincidieron en que el operativo expuso debilidades en el Sistema Penitenciario, posibles actos de corrupción, fallas en los controles internos y los riesgos que representa que las estructuras criminales continúen operando desde las cárceles hacia el exterior.