El Ministerio de Gobernación identificó que una red criminal liderada por un recluso conocido como la Minga, quien coordinaba extorsiones, sicariato, narcomenudeo y trata de personas desde la prisión de Izabal. El traslado de 56 reos provocó una disputa por el control del penal que dejó tres privados de libertad asesinados y posteriormente carbonizados.

Durante años, una estructura criminal encabezada por Roberto Gordillo Coronado, la Minga, convirtió la cárcel de Puerto Barrios, Izabal, en un centro de operaciones desde donde, según las autoridades, se coordinaban extorsiones, sicariato, narcomenudeo y trata de personas que trascendían los muros del penal y alcanzaban municipios de Izabal, la ruta al Atlántico e incluso la zona 18 de la capital.

La organización perdió el control del centro penitenciario luego de una serie de operativos que iniciaron el pasado jueves 23 de julio, ejecutados por el Ministerio de Gobernación (Mingob) y el Sistema Penitenciario (SP), que culminaron con el traslado de 56 privados de libertad identificados como integrantes o cabecillas de esa estructura criminal.

De acuerdo con el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, la intervención causó una disputa entre los reclusos que permanecieron en el penal por asumir el control de la cárcel. El enfrentamiento dejó tres privados de libertad muertos, quienes fueron atacados con armas de fuego y posteriormente quemados por otros internos.