Los desastres medioambientales ya no son una excepción, sino que se han convertido en la norma en España. Moncloa está intentando concienciar a la población de la emergencia climática que vive el país, pero su política fiscal dice todo lo contrario. El Gobierno sigue gastando cada año la mayor parte del Fondo de Contingencia, una partida presupuestaria destinada específicamente para imprevistos, para financiar gastos que nada tienen que ver con emergencias. En el pasado, este mal uso del Fondo de Contingencia era irrelevante, porque apenas existían desastres medioambientales de gran escala. Por ejemplo, en el año 2012 apenas se utilizaron 23 millones de euros para atender emergencias medioambientales; en 2013, 103 millones y en 2014, 167 millones. Pero en la actualidad, vaciar el Fondo de Contingencia conlleva introducir limitaciones presupuestarias y obliga a hacer reajustes presupuestarios para afrontar las consecuencias de estos eventos catastróficos. Y todo ello queda bajo la decisión última de un Congreso que es contrario al Gobierno. En 2024 y 2025 tuvo que dar el visto bueno a que el Estado gastara casi 10.000 millones de euros para atender la catástrofe de la dana de Valencia. El Consejo de Ministros ha aprobado sacar casi 4.300 millones de euros del Fondo de Contingencia hasta la semana pasada, antes del incendio que ha arrasado buena parte de las provincias de Ávila, Madrid y Toledo. De esta cuantía, hasta tres de cada cuatro euros se han destinado a cuestiones que no tienen nada que ver con las emergencias climáticas. El Gobierno repite así el patrón de uso del Fondo de Contingencia de años anteriores. Todo ello, agravado por la incapacidad del Ejecutivo de aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. Por un lado, la cuantía de este fondo se mantiene congelada desde el año 2023 ligeramente por debajo de los 4.000 millones de euros. La cifra gastada supera a la presupuestada porque el Ministerio de Hacienda tuvo que ampliar la partida en casi 1.000 millones adicionales para evitar que se quedara a cero. Esto muestra que, ante la dificultad del Gobierno para hacer políticas fiscales por su situación de minoría parlamentaria, está utilizando el Fondo de Contingencia como escapatoria para abordar diferentes partidas de gasto evitando al Congreso, ya que el uso de este capítulo es discrecional para el Consejo de Ministros. En total, en lo que va de año, el Consejo de Ministros ha aprobado más retiradas de dinero del Fondo de Contingencia que en todo el año 2025, según se desprende del análisis de las referencias que se publican después de cada una de las reuniones del órgano de gobierno Lo hizo antes de que empezara la fase más complicada del año en términos de desastres naturales. El final de julio y agosto son los peores meses para los incendios, mientras que el inicio del otoño es el peor momento para las riadas. El Ejecutivo llega a este momento ya sin recursos para emergencias en el Fondo de Contingencia. A partir de aquí, el Ejecutivo tendrá que buscar el dinero para afrontar esta crisis, sacando recursos de otras partidas o haciendo ampliaciones de crédito. Pero para el Gobierno es mucho más sencillo pasar por el Congreso un decreto de ayudas para los afectados de los incendios que un decreto para financiar operaciones militares. De esta forma, el Fondo de Contingencia se convierte en un subterfugio para cubrir otras políticas de gasto y dejar las emergencias para decretos específicos que el Congreso tiene muy complicado rechazar. TE PUEDE INTERESAR La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya alertó de esta situación en un informe publicado en el año 2025 y reiterado en otro informe este 2026: "Una parte significativa del gasto financiado con cargo al Fondo de Contingencia carece de carácter imprevisto y no discrecional". Esto es, el Gobierno estaría incumpliendo la normativa presupuestaria en este punto. Y añade: "El uso discrecional del Fondo de Contingencia aumenta el riesgo de desviaciones y compromete la transparencia del presupuesto". "Tener una reserva no evita que ocurran los problemas, pero sí ayuda a responder mejor cuando aparecen [...] Si una parte importante del Fondo se utiliza para cubrir gastos previsibles, queda menos margen para responder cuando aparece un acontecimiento verdaderamente inesperado", advierte la institución. La alerta ha sido ignorada por el Gobierno, que incluso ha acelerado el uso de este fondo para emergencias. Defensa y gasto social El 40 % del dinero retirado del Fondo de Contingencia por el Consejo de Ministros se ha destinado a financiar "operaciones de paz" del Ejército en el extranjero. En términos absolutos, son 1.700 millones de euros. Estas operaciones suelen estar coordinadas a nivel internacional con países aliados o, incluso, con la OTAN. Por ejemplo, en el Consejo de Ministros del 10 de febrero, el Gobierno aprobó retirar casi 700 millones de euros del Fondo de Contingencia para financiar diferentes operaciones de paz, que incluyen el despliegue de acuerdos alcanzados con otros países el pasado mes de diciembre. Esto es, se financian operaciones que no son imprevistas, ya que los compromisos de gasto se acordaron en 2025. Esta es una práctica habitual de los diferentes gobiernos. De hecho, las operaciones militares son el principal destino de los Fondos de Contingencia. Cuando España no sufría una "crisis medioambiental", esta decisión era intrascendente; pero en la situación actual, implica un riesgo para todas las personas afectadas. El Gobierno da por descontado que estos decretos siempre serán convalidados en el Congreso, pero ¿qué ocurriría si fuese rechazado? El Gobierno ha autorizado utilizar casi 1.100 millones de euros para financiar los costes de desastres medioambientales, desde inversiones en reconstrucción y ayudas a personas afectadas, e incluso costes de gestión burocrática de las ayudas. Sin embargo, la mayor parte de estos recursos se ha destinado a operaciones relacionadas con la dana de Valencia. Esto es, son operaciones presupuestarias del año 2024 que, ya en 2026, no pueden considerarse un imprevisto. En total, los fondos destinados a la reconstrucción y las ayudas de la dana de Valencia ascienden a 970 millones de euros. Si se tienen en cuenta únicamente gastos destinados a desastres naturales de 2026, la cuantía retirada por el Gobierno es de 109 millones de euros. Esto es, apenas el 2,6 % de todo el Fondo de Contingencia empleado en lo que va de año. Estos fondos se han repartido por más de una decena de comunidades autónomas para cubrir los costes del tren de borrascas que azotó España al inicio del año. Pero la atención especial se centra en Extremadura y Andalucía, las dos regiones más afectadas. TE PUEDE INTERESAR El Gobierno utiliza el Fondo de Contingencia para canalizar los recursos de la casilla de "actividades de interés social" de la declaración de la Renta. Este 0,7 % que deciden destinar algunos contribuyentes se reparte entre diferentes ministerios que posteriormente hacen políticas sociales. Y el canal presupuestario que utiliza el Gobierno es el Fondo de Contingencia, aunque no sean gastos imprevistos ni cubran una emergencia. En lo que va de año, el Gobierno ha repartido 519 millones de euros por esta vía, el 12 % de todas las disposiciones del Fondo de Contingencia. Además, el Gobierno ha echado mano de este capítulo para financiar otras partidas de gasto que van aumentando, pero que, por la incapacidad de aprobar un nuevo presupuesto, tiene dificultades para cubrirlas. Por ejemplo, el Gobierno retiró en abril 158 millones para cubrir el déficit de liquidación de Muface, el sistema sanitario de una parte de los funcionarios públicos. También sacó 505 millones de euros para financiar subvenciones al transporte de las islas y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Incluso retiró 532.000 euros para que el Ministerio de Juventud pudiera cubrir costes de personal. En definitiva, el Fondo de Contingencia llegó a la temporada de incendios con la partida inicial completamente agotada y necesitando ampliaciones de crédito. Es más, el Gobierno tuvo que ampliar su dotación presupuestaria en primavera ante el ritmo de utilización de este capítulo. Ahora que llega el momento de afrontar las verdaderas catástrofes medioambientales, el Gobierno depende del Congreso para desplegar ayudas a los afectados e invertir en la reconstrucción.
El Gobierno vació el fondo de emergencias para pagar gasto ordinario antes de los incendios
Este capítulo presupuestario está diseñado para cubrir gastos imprevistos, pero el Gobierno se ha gastado ya los 3.965 millones con los que contaba esta partida y buena parte de los 1.000 millones adicionales con los que se vio obligado a ampliarla













