OpiniónEs un buen momento para llamar a reconstruir un contrato social donde el ajuste recaiga primero en los segmentos de mayor capacidad y privilegio.DIRECTORA EJECUTIVA DE FEDESARROLLO27.07.2026 22:01 Actualizado: 27.07.2026 22:01 La conversación sobre los retos fiscales que enfrentará el próximo gobierno ha sido puesta sobre la mesa por los expertos una y otra vez en los últimos meses. Fedesarrollo hace seguimiento permanente a los ingresos, los gastos y las obligaciones de deuda del Gobierno, bajo la convicción de que unas finanzas públicas sanas son el punto de partida para poner al país en la ruta hacia el desarrollo. Como en las familias y en las empresas, cuando las finanzas se desordenan es difícil planear a largo plazo.La necesidad de resolver lo urgente impide atender lo más estructural, que requiere esfuerzos sostenidos en el tiempo, como mejorar el sistema educativo. Ahí estamos. Con varias crisis simultáneas en el horizonte, todas de urgente resolución. La de las finanzas públicas es la más apremiante, porque sin resolverla será muy difícil organizarnos para enfrentar los desafíos en seguridad, energía y salud.El próximo gobierno no la tiene fácil: el descuadre entre los ingresos y las necesidades de gasto del Estado no se resuelve de un plumazo. Por una parte, una porción sustancial del gasto es estructural: seguirá creciendo sin que el Gobierno pueda contenerlo en ausencia de grandes reformas que tendrían que pasar por el Congreso. Por otra parte, gobernar requerirá enfrentar las deudas acumuladas de los sectores de energía y salud que aún no han sido bien cuantificadas —punto de partida necesario para resolver los problemas de esos sectores— y los fallos de las cortes internacionales en contra de la Nación provenientes del sector de infraestructura de transporte. Un llamado de alerta para la ministra de Transporte: tiene en sus manos un sector que requiere mucha reconstrucción institucional, no solo para volver a prender los motores sino para contener el desastre fiscal asociado con esos fallos. Y esto sin contar el gasto adicional necesario para contener la expansión del crimen organizado y el deterioro de la seguridad. O sea, por el lado del gasto se debe hacer el esfuerzo por recortar arandelas, pero no basta.El país requiere consenso sobre la necesidad de poner, de una vez por todas, el interés públicopor encima de los intereses particulares.Generar ingresos adicionales, que es el camino obligado, no va a ocurrir tampoco de un día para otro. Un camino ya anunciado entre líneas es recuperar los ingresos fiscales de los combustibles fósiles. Concuerdo: Colombia debe pensar la transición energética de manera más gradual para no desperdiciar una fuente importante de recursos, como lo hicieron en su momento, para financiar su desarrollo, los países que hoy lideran la conversación sobre el tránsito a energías más limpias. Pero la exploración no da frutos inmediatos y algunas de las decisiones necesarias enfrentarán grandes detractores, con quienes habrá que buscar acuerdos para que el país no se incendie.Otra vía para generar más ingresos, que aún no está en la conversación del gobierno electo, es la de ampliar la base tributaria mediante la eliminación de exenciones. El “gasto tributario” —el ingreso que deja de percibir el gobierno cuando concede exenciones— equivale a cerca de la mitad de los ingresos tributarios del Estado. Muchas de las exenciones que agujerean la base del IVA y del impuesto de renta benefician a las familias de mayores ingresos y no a los grupos más desfavorecidos. Como toda reforma que afecta a grupos particulares, esta tendrá grandes detractores. Pero es un buen momento para llamar a reconstruir un contrato social donde el ajuste recaiga primero en los segmentos de mayor capacidad y privilegio. Para avanzar, el país necesita una visión compartida de sociedad y consenso sobre la necesidad de poner el interés público por encima de los intereses particulares, de una vez por todas.¿Qué podrá hacer el nuevo gobierno de inmediato? Incluso si no hay solución de corto plazo, con sus primeras acciones puede dar la señal de que ordenar las finanzas públicas será su prioridad, y esa señal por sí sola genera confianza inversionista. También puede hacer pedagogía para crear el ambiente sobre las reformas necesarias.* Directora ejecutiva de Fedesarrollo Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. 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Los retos del manejo fiscal
Es un buen momento para llamar a reconstruir un contrato social donde el ajuste recaiga primero en los segmentos de mayor capacidad y privilegio.








