0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn noviembre de 2018, con motivo del acto en Francia que conmemoraba el final de la Primera Guerra Mundial, una imagen se hizo viral: la de la larga siesta que el rey de Marruecos se echó durante el parlamento del presidente francés Emmanuel Macron. A la imagen de las cabezadas de Mohamed VI le acompañó la de Donald Trump, que le miraba con descaro y desaprobación. Cualquier malentendido entre ambos, en todo caso, se solventó en 2020, cuando Trump reconoció la soberanía de Rabat sobre el Sáhara Occidental. Pero un último gesto de Marruecos ha reconciliado por completo a Trump con la monarquía marroquí. El país norteafricano ha anunciado que la autopista que unirá Tiznit y Dajla (esta última en el Sáhara Occidental, escenario por cierto de múltiples escenas de la película La Odisea) llevará el nombre de Autopista Donald Trump. “Gracias a Su Majestad Mohamed VI, el rey de Marruecos, tan altamente respetado ¡Es un gran honor!”, dijo Trump del rey marroquí —cuyas siestas ya no importan tanto— en Truth Social.