�Quia!Si estuviera en sus manos, el islamismo acabar�a con todos los homosexuales: una subcategor�a especialmente despreciable, como la jud�a, del gen�rico infielesEFEActualizado Lunes,
julio
23:39Audio generado con IAEl atentado del s�bado en Berl�n exhibe la pureza del acto terrorista: no yendo contra nadie en particular va contra todos en general. No hab�a en Berl�n ning�n homosexual contra el que el autor quisiera saldar cuenta alguna. Cualquier homosexual serv�a. El terrorismo es siempre la confesi�n de la imposibilidad del exterminio. Un remedo t�cnico. Si estuviera en sus manos, el islamismo acabar�a con todos los homosexuales: una subcategor�a especialmente despreciable, como la jud�a, del gen�rico infieles. El terrorismo es genuinamente nazi, porque mata por ser. Hasta un punto turbadoramente preciso: cuando explota el coche bomba, la �nica culpa que ten�an los que pasaban por all� y mor�an era la de haber sido. Ciertas feministas usan el sintagma �terrorismo machista� para aludir a los cr�menes de pareja. Forma parte de su vocabulario desencajado. Los asesinos no matan a ninguna mujer por serlo, sino por ser su mujer o por no querer serlo. Siempre a una mujer determinada. Cualquiera no les sirve. Hay excepciones regladas, desde luego. Incels que han llegado al asesinato de g�nero. Pero detr�s de ellos no hay doctrina.La conducta del islamismo con las mujeres -netamente criminal- no es terrorismo. No hay noticia de ning�n ataque del estilo de Berl�n a una caravana de mujeres. Por ser mujeres las violan, pero no las matan. �Y es que hay que seguir viol�ndolas! Hamas, en aquel estremecedor octubre: las violaron por mujeres y las mataron por jud�as. Al islamismo las mujeres le son necesarias para reproducirse y para servir. La violencia contra ellas no puede ser exterminadora: es disciplinaria, pedag�gica, ejemplar. Aunque se use como met�fora de su disoluci�n, el velo no niega a la mujer: la se�ala, la constituye en mujer a todas horas. El pecado de la mujer que se desvela no es ontol�gico. Es apropiaci�n indebida. El ser mujer no le pertenece. De ah� que los siniestros capellanes no pretendan su exterminio, sino la devoluci�n a sus poseedores.Algo m�s se observa en el atentado de Berl�n. Los conflictos sociales no se dan solamente entre minor�as y mayor�as, sino tambi�n entre minor�as. El que los homosexuales est�n virando pol�ticamente hacia la derecha, como ayer explicaba Carlos Fresneda en el peri�dico, tiene que ver con ese conflicto, que ha evolucionado de la refriega cultural a la agresi�n. La protecci�n a los homosexuales ya no pasa en Occidente por el reconocimiento de sus derechos. Y le plantea a la izquierda, la que logr� ese reconocimiento, qu� hacer con el relativismo cultural, ahora que adem�s de ser un punto de vista desquiciado sobre el mundo da gram�tica a la violencia.











