La industria metalúrgica argentina atraviesa un escenario complejo, marcado por la caída de la actividad, la reducción del empleo y las dificultades para adaptarse a una nueva matriz productiva. Así lo expresó José Luis Ammaturo, secretario general de CAMIMA, quien sostuvo que los indicadores reflejan una situación preocupante para gran parte de las pequeñas y medianas empresas del sector.
"La caída interanual es superior al 4%", señaló el dirigente, al tiempo que remarcó que "la actividad metalúrgica no se ha recompuesto" durante los últimos meses. Según explicó, el comportamiento del sector es heterogéneo debido a su carácter transversal, ya que abastece a múltiples industrias en todo el país.
La situación de la actividad metalúrgica y sus sectores más dinámicos
En ese contexto, destacó que algunos segmentos vinculados a la minería, la agroindustria y la energía muestran mejores niveles de actividad. "Las industrias metalúrgicas que están de alguna forma ligadas con este tipo de rubros están trabajando bien", afirmó. Sin embargo, aclaró que esos casos no alcanzan para revertir la tendencia general de deterioro.
Preocupación por el empleo y el impacto en las pymes








