Actualizado Lunes,

julio

19:48Cuando las llamas comenzaron a arrasar la Sierra Oeste de Madrid, este pasado viernes, una imagen resaltaba sobre el resto. Una antena de 70 metros de di�metro aguantaba bajo un cielo casi devorado por una inmensa nube de humo denso, oscuro y anaranjado, que presentaba una instant�nea casi apocal�ptica. Era el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de la NASA, situado en Robledo de Chavela. De ah�, esa misma tarde, cerca de 90 personas fueron evacuadas ante el peligro inminente.La estaci�n, uno de los tres puntos en todo el planeta -junto a California (EEUU) y Goldstone (Australia)- desde los que la humanidad mantiene el contacto con las misiones m�s all� de la �rbita terrestre, qued� rodeada por el fuego mientras una gran humareda la hac�a desaparecer en el horizonte. Pero todo se qued� en un susto. La propia NASA confirm� posteriormente que el centro no hab�a sufrido da�os estructurales "significativos" en las antenas o edificios, y agradeci� a los servicios de emergencia sus "esfuerzos incansables" para proteger el enclave en condiciones "extremadamente desafiantes".Este diario pudo comprobar, durante el fin de semana, c�mo el fuego apenas lleg� a entrar en las instalaciones. Quem� algo de pasto bajo en la vegetaci�n que rodea el complejo, pero no se aprecian da�os en el pavimento ni en ninguna infraestructura visible, un extremo que coincide con lo confirmado por la agencia estadounidense. La situaci�n actual de la antena de 70 metros de di�metro.EL MUNDOAdem�s, durante la ma�ana del domingo, dos camiones de bomberos se acercaron a unos 300 metros del complejo para arreglar un tendido el�ctrico afectado por el siniestro. Mientras todo se solventa, los otros dos centros de Estados Unidos y Australia est�n apoyando las operaciones con las naves para garantizar que las comunicaciones espaciales no se vean interrumpidas.Comunicaci�n entre familiasLo que ha sido m�s complicado de salvaguardar es la cobertura en muchos municipios madrile�os afectados por el incendio, lo que ha generado angustia y ansiedades en familias que no han sabido nada de sus parientes durante horas o, en algunos casos, durante d�as. "Llevo 48 horas sin poder hablar con mi abuelo... S� que est� bien, pero se qued� solo ya les confinaron en San Mart�n de Valdeiglesias y yo no he podido ir. Se pasa mucho estr�s", contaba desde Brunete, el s�bado, una de las afectadas.Adem�s de viviendas y mucho monte, las llamas tambi�n se llevaron por delante torres el�ctricas, antenas y kil�metros de fibra �ptica. Conscientes de lo que esto pod�a suponer, casi desde el inicio de esta tragedia t�cnicos de comunicaciones se pusieron manos a la obra desplegando un operativo con el que ir recuperando las redes. "Cuando se da�aron las infraestructuras, el mayor reto fue construir una red de emergencia sobre la marcha mientras se reparaba el resto. La ejecuci�n ha sido muy complicada, trabajando contrarreloj mientras el incendio segu�a activo", exponen fuentes regionales a este diario.el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de la NASA.EL MUNDOLa estrategia se ha sostenido sobre varios frentes simult�neos. Por un lado, la reparaci�n continua de fibra �ptica y estaciones base da�adas, un trabajo que solo puede arrancar cuando los servicios de emergencia autorizan el acceso a la zona y garantizan que es segura para los equipos t�cnicos. Es, seg�n reconocen las mismas fuentes, la parte que m�s est� costando: hay tramos que todav�a no se han podido siquiera empezar a reparar.Tambi�n se han desplegado unidades m�viles de telecomunicaciones en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) y en las zonas de mayor necesidad, reforzando la cobertura para los propios servicios de emergencia que coordinan la extinci�n. A ellas se suman soluciones de conectividad satelital y puntos temporales de WiFi para las personas evacuadas, accesibles independientemente de su operador m�vil personal.Todo este engranaje depende de una colaboraci�n permanente entre la Comunidad de Madrid, el PMA, los servicios de emergencia y las distintas operadoras, que ajustan la respuesta pr�cticamente en tiempo real seg�n evoluciona el incendio. "El ejemplo m�s claro de esa capacidad de adaptaci�n lleg� cuando el propio PMA tuvo que trasladarse de Cenicientos a Navalcarnero. El cambio oblig� a desplegar de inmediato una nueva unidad m�vil de telecomunicaciones y soluciones adicionales de conectividad para que el nuevo centro de coordinaci�n no perdiera comunicaci�n no estuviera fuera de servicio ni un solo minuto", concluyen las fuentes auton�micas.