La victoria de Independiente fue un impulso en el arranque del Torneo Clausura. Fundamentalmente, por el rival y el escenario. Ganar ante Estudiantes en La Plata fue clave por el estado de ánimo y la necesidad de sumar en la tabla anual para meterse en la pelea por ingresar en las copas internacionales. No obstante, hubo una pregunta en la conferencia de prensa que llamó la atención entre las burbujas del triunfo. Y tiene que ver con los movimientos internos que se produjeron a raíz de algunas decisiones de Gustavo Quinteros.“Es 100% mentira. Tenemos una relación espectacular. Hay un grupo bárbaro y con las llegadas de Meza y Tata Martínez buscamos fortalecer el sentido de pertenencia y la unidad. Por eso no veo programas deportivos, ni escucho lo que se dice”, disparó el entrenador ante el interrogante de un colega que lo consultó sobre cierta “tensión” que hubo en las últimas horas.Lo cierto es que el entrenador tomó decisiones fuertes en la pretemporada. Una de ellas, sacarle la cinta de capitán a Rodrigo Rey. El arquero es un referente del vestuario y se transformó en una leyenda roja al superar el récord de partidos consecutivos que ostentaba Carlos Goyén (102 entre 1981 y 1983). Fueron 146 presencias ininterrumpidas desde el 30 de octubre de 2022 hasta el 27 de marzo de 2026.Desde el domingo, Iván Marcone porta el brazalete y la determinación de Quinteros tiene que ver con su intención real de darle la titularidad a Santiago Mele. El arquero uruguayo, que formó parte de la Selección que jugó el Mundial en Estados Unidos, Canadá y México, tiene previsto llegar esta noche a Buenos Aires. Por eso Rey empezó a sonar en otros clubes, como Boca y San Lorenzo.El arquero santafesino no quiere resignar su lugar y sabe que tendrá competencia. Ante Estudiantes, Rey le atajó un penal a Carrillo que terminó siendo decisivo para la victoria. Dejó claro que hará lo posible para mantenerse, a pesar de la sombra de Mele, quien fue incorporado a préstamo por 12 meses con una opción de 3 millones de dólares por el 80% del pase.Otro de los focos de conflicto es Kevin Lomónaco. A pesar del gran nivel que mostró cuando llegó, y después de un primer semestre de 2026 que no fue tan alto, el zaguero tuvo algunos desencuentros con el entrenador. Quinteros prefiere a Juan Fedorco, con otro estilo, menos técnico pero más sólido de arriba y abajo. “Hasta el sábado, su salida estaba hecha en un 80%, después se enfrió un poco. Por eso lo teníamos disponible. Ojalá pueda concretarse porque sería importante para él y para el club", dijo el DT santafesino. Lomónaco podría despedirse el jueves en Rosario. El Grupo Pachuca lo compraría en una cifra de 6 millones de dólares para llevarlo al Real Oviedo.Por último, una situación que también provocó ruido interno fue separar a Rodrigo Fernández Cedrés e Ignacio Pussetto, queridos entre sus compañeros. Con contratos altos, Quinteros decidió apartarlos con la venia de los dirigentes para reducir la masa salarial e incorporar refuerzos de jerarquía. Por eso llegó Meza, proveniente de River.El correntino conoce el club donde ganó la Sudamericana 2017 de la mano de Ariel Holan. Recién para noviembre podrá contar con Imanol Machuca, que está suspendido por fraguar la documentación para jugar en la Selección de Malasia. Se invirtieron 150 mil dólares por el 60% del pases. Los dirigentes están detrás de Nicolás Tripichio, capitán de San Lorenzo, y Mariano Gómez, zaguero central del Ferencvaros de Hungría."Quiero incorporar un volante mixto más, pero tiene que ser un refuerzo de la jerarquía para Independiente. Si no, prefiero quedarme con lo que tengo", admitió el entrenador, que patea el tablero sin pensar en las consecuencias. Por ahora, con éxito.